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El municipio de Jesús María inicia obras en medio de protestas

Jueves 04 de junio del 2009 | 12:37

Un grupo de vecinos realizó hoy un plantón frente al Campo de Marte, donde se levantará un centro para adultos mayores. Aseguran que la obra no tiene ningún criterio técnico. En la Residencial San Felipe también rechazan la demolición de El Ágora.

Los vecinos protestaron esta mañana por la construcción de un centro asistencial frente al Campo de Marte. (Canal N)
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Los vecinos de Jesús María vienen cuestionando la realización de diversas obras en dicha jurisdicción, alegando que el alcalde Enrique Ocrospoma decidió hacerlas sin recoger la opinión de los residentes.

Tal es el caso de los trabajos de remodelación de la plaza El Ágora, emblemático punto de reuniones de la Residencial San Felipe y que fue demolido ayer para la construcción de un espejo de agua y el acondicionamiento de áreas verdes.

A través del blog ‘San Felipe no se vende’, los vecinos han rechazado esta acción, pues aseguran que atenta contra la seguridad del complejo habitacional. Sin embargo, el municipio sostiene que los trabajos cuentan con la aprobación de los residentes, afirmación que ellos niegan rotundamente.

Otro grupo de vecinos llegó esta mañana hasta el Campo de Marte para protestar por el levantamiento de un centro para el adulto mayor, a la altura de la cuadra 6 y 7 de la avenida Horacio Urteaga.

Mónica Chávez, vecina de este espacio desde hace 40 años, denunció, a través Canal N, que esta obra se levanta en plena vía pública y que podría provocar un accidente víal en cualquier momento.

“Es algo de locos. Construir en plena vía y generar una curva ciega para los conductores. Recién anoche se señalizó la zona, pero aún así puede ocurrir un choque en cualquier momento”, relató.

Otro vecino sostuvo que la edificación no cuenta con la aprobación de los vecinos y acusó a la comuna distrital de incurrir en el delito de falsedad. “Presentó el proyecto al Ministerio de Economía diciendo que era terreno municipal y es vía pública. El documento tiene la validez de una declaración jurada”, señaló.

El alcalde distrital Enrique Ocrospoma, respondió a los cuestionamientos a la construcción de un albergue para adultos mayores. “Esa obra fue aprobada en un presupuesto participativo. Es decir por los vecinos, que en un momento fueron inscritos y aprobaron esta obra, que es el complejo social Juan Pablo II, dirigido a cubrir una necesidad”, explicó.
 
Ocrospoma dijo que si a los vecinos les preocupa posibles problemas de tránsito en la zona, luego de concluida la obra, se señalizará la misma y que, de ser necesario, se pondrá un semáforo.