Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°

Su arma era un destornillador. El escenario de sus atracos: el auto que su padre le dio para que se ganara la vida honestamente. Con ambos instrumentos, Guillermo Gino Dávila Mendoza, el “taxista del desarmador’, asaltó a más de 50 mujeres en un lapso de, por lo menos, 8 meses.
En efecto, los agentes policiales que intervinieron la vivienda del peligroso sujeto, ubicada en Manchay, distrito de Pachacámac, encontraron más de 40 carteras y casi 50 DNI de mujeres escondidas dentro de su habitación, objetos que – se presume – Dávila habría estado guardando como trofeos y que solo representarían una parte de los robos que perpetró.
ALTAMENTE PELIGROSO. La noticia de su captura también tuvo un inmediato efecto entre sus víctimas. Las once denuncias que existían hasta el último viernes – día que fue aprehendido – aumentaron ayer a unas 30.
Ena Cavero Casas, una de las numerosas mujeres que se acercó hasta la sede de la División de Investigación Criminal (Divincri) de Miraflores, afirmó que el también llamado “loco del desarmador’ la atracó el 29 de octubre del año pasado, lo que hace suponer a la Policía que su escalada delictiva comenzó por lo menos un mes antes de esa fecha.
Pero además de esta serie de asaltos, fuentes policiales revelaron que Gino Dávila y su novia, una ciudadana española de 18 años, habrían robado a varios empresarios. Se presume que la mujer seducía a los hombres de negocio para luego doparlos y quitarle su dinero, tarjetas de crédito y demás objetos de valor.
Nuestra Chica.21 es estudiante de Periodismo y actriz. Participó en las series Clave 1 y Así es la vida.