Lunes 13 de febrero del 2012 | 29°

Mientras se acerca cada vez más la hora de la lectura de la sentencia contra el ex presidente Alberto Fujimori, en la noche los familiares de las víctimas de Barrios Altos y La Cantuta, así como los seguidores del ex gobernante realizaron sendas vigilias a la espera del fallo judicial.
“¡Fujimori libertad!”, “¡El chino salvó al Perú del terrorismo!”, son algunos de los lemas que gritaron los simpatizantes fujimoristas en los exteriores de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía Nacional (Diroes), donde se encuentra recluido el ex mandatario.
Con camisetas de color naranja – emblema del fujimorismo – , los seguidores de Fujimori se apostaron en la puerta posterior de la sede policial, donde Kenji Fujimori, el hijo menor del procesado, dirigió algunas palabras en pro de la libertad de su padre.
“El pueblo entero reclama la libertad de mi padre”, señaló Kenji Fujimori en un estrado que fue montado para la ocasión.
Mientras tanto, en las afueras de Palacio de Justicia, los familiares de las víctimas se mostraron seguros de que la Sala Penal Especial de la Corte Suprema condenará a Fujimori de los cargos que se le imputan.
Carolina Oyague, hermana de una de las víctimas, dijo a la prensa que “esperamos que Fujimori sea condenado por los asesinatos”.
En la vigilia realizada frente a la sede del Poder Judicial, los familiares colocaron sobre el piso las fotografías de sus seres queridos y encendieron velas.
Por el lado de la prensa, la expectativa también fue en aumento, puesto que desde la noche algunos medios de prensa extranjeros – especialmente las cadenas de televisión– empezaron a tomar posiciones en los exteriores de la Diroes para la cobertura de mañana. Muchos de los reporteros dijeron que iban a pernoctar en el lugar.
Para evitar cualquier contingencia, en la puerta principal de la sede policial, ubicada en el distrito de Ate-Vitarte, se ha colocado una barrera de metal.
Fujimori es acusado de ser el autor intelectual de las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, por los cuales la Fiscalía ha solicitado una pena de 30 años de prisión.
Nuestra Chica.21 llegó al Perú a los 17 años directamente de Estados Unidos. Hoy está enamorada de nuestro país, de su gastronomía y de su gente.