Además:

"Espero un fallo justo y legal, plenamente ajustado a la ley"

Lunes 06 de abril del 2009 | 12:24

El presidente Alan García pidió esperar con tranquilidad el veredicto del tribunal que juzga a Alberto Fujimori por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta. No espera reacciones violentas de los fujimoristas ante un dictamen adverso.

El presidente García dio una conferencia de prensa en Palacio de Gobierno. (Sepres)
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Paños fríos. El presidente Alan García aseguró que espera un fallo “justo y legal” de la Sala Penal Especial de la Corte Suprema que juzga al ex mandatario Alberto Fujimori por su presunta participación en las matanzas Barrios Altos y La Cantuta, y por los secuestros de Samuel Dyer y Gustavo Gorriti.

En una rueda de prensa, el jefe de Estado destacó que el proceso contra Fujimori ha tenido “todas las garantías de la democracia”, por lo que espera que el tribunal emita un fallo “plenamente ajustado a la ley”.

“Creo que ha sido una oportunidad muy importante para estudiar y valorar lo jurídico en nuestro país en la década de los años noventa. Yo espero, como presidente, un fallo justo y legal, plenamente ajustado a la ley, y estoy convencido que la mayoría de los peruanos sabe que este ha sido un proceso que ha tenido todas las garantías de la democracia”, señaló García Pérez.

Precisamente, un reciente sondeo de la Universidad Católica realizado en Lima Metropolitana y que publicamos hoy revela que para el 75% de los 462 entrevistados se ha respetado a cabalidad el derecho a la defensa del ex mandatario, contra un 20% que no comparte esta opinión. Asimisnmo, un 64% cree que Fujimori es responsable de los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta.

García indicó, además, que la sentencia que emita la justicia mañana es la primera instancia de un proceso, que podrá ser apelada a una segunda instancia. “Lo que vamos a ver es la primera instancia del proceso. Después vendrá una apelación, una segunda instancia que haga de Corte Suprema. Mi papel no es comentar ni intervenir, sino esperar, como todos los peruanos, pero deseando que (el fallo) sea lo mejor y lo más ajustado a la ley”, insistió.

En otro momento, el jefe de Estado consideró que “no hay punto de comparación” entre los delitos que se le imputan a Fujimori con las matanzas de El Frontón, tal como lo señaló el procesado ex presidente durante su autodefensa. “Nosotros fuimos un gobierno plenamente democrático. Nosotros no interrumpimos la vía democrática del país”, comentó.

LA REACCIÓN FUJIMORISTA. El mandatario, además, dijo que espera que los seguidores del procesado Fujimori reaccionen con tranquilidad si es que el fallo de la Sala Penal Especial es adverso a sus intereses.

“Confío en que el Partido Fujimorista, que ha estado demostrado prudencia en su acción política y bastante realismo en su manera de entender el país, va estar dentro de lo que llamaríamos la democracia y la prudencia. No creo que se vaya a desbordar en una ola de protestas violentistas, no lo creo porque eso contradeciría lo que han venido sosteniendo y manteniendo”, apuntó.

HOY SE REÚNE LA SALA. En tanto, los vocales que integran la Sala Penal Especial de la Corte Suprema solo se reunirán hoy para definir el único punto que ha quedado en el tintero: los años de condena que le serían impuestos al ex mandatario.

De acuerdo con fuentes judiciales consultadas por Perú.21, lejos de lo que se esperaba, la autodefensa desplegada el miércoles y viernes por el ex jefe de Estado habría jugado en contra por – entre otras cosas – no haberse desmarcado de Vladimiro Montesinos.

Las fuentes indicaron que para el tribunal presidido por el vocal César San Martín ya habría quedado claro que Alberto Fujimori conoció y aprobó la política de guerra sucia para combatir el terrorismo.

Los vocales también considerarían que, para aplicar este método de eliminación, el ex mandatario no solo dio luz verde a la creación del grupo Colina sino, además, una vez conocidos los hechos criminales, habría desplegado una serie de acciones para darles inmunidad a sus integrantes.

Asimismo, recogiendo la doctrina de la teoría de la autoría mediata, el tribunal supremo señalaría que Fujimori no necesitó ordenar directamente los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta y, mucho menos, estar presente cuando estos fueron cometidos, sino que su mandato fue impartido a los miembros de Colina a través de su ex asesor Montesinos.