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Catacaos, una buena opción para vivir la Semana Santa

Domingo 05 de abril del 2009 | 06:02

Este pueblo piurano ofrece al visitante procesiones diarias y la escenificación del Vía Crucis. Además, de su tradicional cerámica y joyería en oro y plata en base a filigrana.

TRADICIÓN. Las artesanías son el principal atractivo de Catacaos. (Fidel Carrillo).
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Por Johnny Obregón /Corresponsal Piura

Llegar al distrito de Catacaos durante la celebración de la Semana Santa es sumergirse en un ambiente donde la devoción y la profunda fe religiosa se mezclan con las actividades programadas por las diferentes cofradías y hermandades de este poblado del Bajo Piura.

No solo el Jueves y Viernes Santo se rinde homenaje a Jesucristo, sino que también hay todo un cronograma que se inicia con la procesión de la Virgen María de los Dolores y con la presentación de la Orquesta Municipal de Piura. Las celebraciones se prolongan hasta el domingo 12 con la tradicional Misa de Resurrección, a las 4 de la mañana, y con la quema de un vistoso castillo en horas de la noche.

Sin embargo, el atractivo principal de la Semana Santa en Catacaos, que la convierte en una celebración muy particular, es el almuerzo de los siete potajes, que es ofrecido por los llamados depositarios y dolientes –elegidos por las cofradías religiosas– durante el Jueves y Viernes Santo. El primer día se sirven platos en base a carne y, el viernes, se come pescado.

La tradición oral señala que dicho ritual recrea la última cena ofrecida por Cristo a sus apóstoles, aunque otra versión sostiene que los siete potajes tienen que ver con las siete palabras que el Hijo de Dios pronunció en la cruz. Lo cierto es que los elegidos para dar de comer al pueblo (se preparan no menos de mil raciones de cada uno de los potajes) se alistan durante un año para cumplir con este encargo, que es considerado todo un honor entre los cataquenses.

El visitante que llegue a este distrito piurano (a solo 10 kilómetros de la capital regional) podrá participar de procesiones diarias y observar representaciones del Vía Crucis. Pero este distrito también ofrece a los turistas su tradicional cerámica y joyería en oro y plata en base a filigrana, que puede adquirirse en el concurrido jirón Comercio.

Otros puntos a visitar en Catacaos son los caseríos de Simbilá, Narihualá y Pedregal, lugares ubicados a poca distancia, que solo le tomará entre 10 y 15 minutos llegar.

DATOS

  • El caserío de Simbilá es un tradicional pueblo de alfareros –dedicados a la confección de ollas de barro–, en donde parece que el tiempo se ha detenido.
  • Narihualá es un centro arqueológico donde floreció la cultura Tallán de los antepasados de los piuranos.
  • Pedregal es un caserío donde están las artesanas que confeccionan los tradicionales sombreros piuranos elaborados con paja toquilla.