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La Iglesia peruana saludó la creación de Museo de la Memoria

Viernes 03 de abril del 2009 | 09:31

La Conferencia Episcopal Peruana dijo esperar que sea un espacio objetivo y transparente de los hechos de violencia política ocurridos entre las décadas de los ochenta y noventa.

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(Andina). La Conferencia Episcopal Peruana (CEP) saludó la creación del Museo de la Memoria sobre las dos décadas de violencia generadas por el terrorismo, y dijo esperar que sea una exposición objetiva y transparente de los sucesos ocurridos entre las décadas de los ochenta y noventa.

El presidente de esta institución religiosa, monseñor Miguel Cabrejos, felicitó al Gobierno por la decisión de implementar en el Perú un espacio para recordar y reflexionar, para que las nuevas generaciones no se dejen avasallar por “ideologías de la muerte”.

Confió en que esta iniciativa, además, contribuya a formar conciencia entre la población para garantizar el estado derecho y el respeto a la dignidad humana en el país.

“El episcopado en pleno se alegra de esta decisión de construir el museo de la memoria”, manifestó en entrevista con la Agencia Andina.

El prelado sostuvo que la unión de todos los peruanos, incluidos los militares y policías y también víctimas de la violencia, debe ser un principio fundamental en la concreción del museo.

“Los peruanos somos todos, los que sufrieron el terrorismo o los que tuvieron participación con responsabilidad o menos responsabilidad, no es que unos son peruanos y los otros no, los peruanos somos todos”, enfatizó.

Monseñor Cabrejos dijo que si bien se cometieron algunos errores durante el proceso para restablecer el orden y la paz en el país, subrayó que no se puede generalizar a todas las instituciones castrenses y policiales por estos excesos.

“Los peruanos han sido víctimas de una ideología de la violencia dentro de la cual han habido responsabilidades grupales e individuales, pero que no se puede involucrar a todos los miembros de las Fuerzas Armadas ni de la policía”, sostuvo.

En ese sentido, el representante de la Iglesia Católica peruana consideró que en el museo no debe haber exclusiones y dijo esperar una exposición objetiva y transparente de los sucesos ocurridos entre los 1980 y 2000.

“El museo de la memoria será saludable para el Perú y para el mundo, pero con objetividad para que no haya que marcar la tinta sobre uno u otro aspecto”, enfatizó.

Finalmente, el arzobispo de Trujillo felicitó también al escritor Mario Vargas Llosa por aceptar dirigir este proyecto, que según dijo no será un trabajo sencillo.