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Evo mascó hojas de coca ante la ONU para defender su despenalización

Miércoles 11 de marzo del 2009 | 09:32

El presidente boliviano pidió de forma singular que se retire esta planta de la lista internacional de sustancias prohibidas ante los ministros de los 53 países miembros de la Comisión de Estupefacientes de la ONU, en Austria.

“Si esto es una droga, entonces deberían encarcelarme”, dijo a los 53 ministros presentes de la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas. (AFP)
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Agencias/Perú21.pe. El presidente boliviano, Evo Morales, defendió hoy de forma singular la retirada de la hoja de coca de la lista internacional de sustancias prohibidas, mascando unas cuantas ante los ministros de los 53 países miembros de la Comisión de Estupefacientes de la ONU en Viena.

“La hoja de coca no es cocaína, no es nociva para la salud, no provoca males físicos ni dependencia”, subrayó Morales durante la sesión plenaria de la reunión número 52 de esta comisión.

El presidente boliviano agregó que estas hojas son cultivadas desde hace “tres mil años y son el símbolo de la identidad y la cultura” de los pueblos andinos.

Morales pidió oficialmente su retirada de la lista de sustancias prohibidas y que se incluya en cambio la pasta básica de cocaína.

Desafiando a los ministros de Justicia e Interior de los países miembros de la comisión de estupefacientes, Morales, que cultiva personalmente y consume desde hace 10 años hojas de coca, advirtió: “Si esto es una droga, entonces deberían encarcelarme”.

Morales lucha contra la estigmatización de este cultivo, a partir del cual se fabrica la cocaína, pero que también es una planta “sagrada” en Bolivia, de cultura y consumo tradicional y terapéutico.

“En tanto que productor y presidente, tengo responsabilidades, debo defender una identidad, la hoja de coca es algo sagrado”, insistió, precisando que unos 10 millones de personas mascan este producto en los países andinos.

El Organo Internacional de Control de Estupefacientes (OICS) reclama desde hace años prohibir la masticación de estas hojas, de las que más de 28.000 hectáreas son cultivadas en Bolivia, tercer productor mundial después de Colombia y Perú.

Estados Unidos condena este cultivo, en expansión, lo que llevó al presidente Morales a expulsar en septiembre pasado a la agencia norteamericana de lucha antidroga (DEA) de Bolivia.