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Titanes del cachascán peruano

Jueves 19 de febrero del 2009 | 08:23

Parecen figuras sacadas de una película de acción. Dos exponentes de la lucha libre profesional nos dicen que en el Perú también puede haber ídolos enmascarados.

Lancelot (izq.) y Apocalipsis (der.) son solo dos nombres de una movida que viene cobrando adeptos. (Difusión)
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Por Carlos Bernuy

LANCELOT
1.76 metros/78 kilos
Lleva el apelativo del ‘Caballero de la Carreta’, pero su verdadero nombre es Beker Abel Huertas y prefiere mantener su edad en reserva. “He salido a pelear a Colombia, Chile y Bolivia. Gracias a Dios no he tenido lesiones graves, salvo una el año pasado, cuando se me derramó el líquido sinovial del codo y tuvieron que sacármelo con jeringa”, cuenta de manera tranquila el joven que vive en el distrito de Independencia. “Antes trabajaba en una cabina de Internet, ahora lo hago en una oficina. Soy como Superman: me quito la camisa, me convierto en Lancelot y voy a luchar con toda la fuerza que tengo”, dice Abel, que tiene enamorada y sueña con que la lucha libre de espectáculo siga creciendo en nuestro país.

APOCALIPSIS
1.75 metros/87 kilos
Prohibidos de mencionar su nombre bajo pena de ir al hospital. Él se hace llamar Apocalipsis y tiene 33 años. Es el hombre más experimentado en la lucha libre peruana, con peleas internacionales y varios lesionados en Sudamérica. “Mi familia no sabe que estoy en esto; por eso, mi identidad debe quedar en el anonimato”, asegura el hombre de la máscara negra y blanca, que se divorció de su mujer porque esta le dio a elegir entre ella y la lucha. “Y yo elegí esto”, subraya el peleador, que gana entre 200 y 300 soles por combate. Con entrenamientos de cuatro veces a la semana, a razón de tres horas diarias de llaves y caídas, Apocalipsis confiesa que la lucha es su vida. “Esto no es una coreografía, todo es real, tanto que una vez me fisuré seis costillas”. Y acepta el reto lanzado por Jeff Hardy, una de las estrellas de la WWE que se exhibirá el sábado en el Estadio Nacional. “Aquí te espero, Hardy. No te temo”.

Las exhibiciones de lucha libre se realizan en el coliseo Niño Héroe Manuel Bonilla. No se ha pensando en una liga profesional porque solo se trabaja en giras de exhibición sin nada de coreografía. ‘Cobra’ , ‘Espectro’, ‘El Tigre’, ‘Barracuda’ y ‘Heavy Metal ‘ son algunas otras de las figuras del catchascán peruano. Hay peleas desde los cincuenta. Los luchadores más representativos eran Mustafá (Claudio Sanguinetti), hoy de 71 años y que peleaba sin máscara, y Robin Hood (Raúl Cavallini), de 57 años, que vestía una camisa de seda inglesa, un chaleco de cuero con gamuza, pantalón de malla y botas verdes.