Domingo 27 de mayo del 2012 | 22°

Andina. Este año se prevé la instalación de 100 máquinas purificadoras de aire, denominadas “superárboles” en Lima, beneficiando a un promedio de dos millones de limeños, anunció la organización Tierra Nuestra, mitigando el problema de la contaminación ambiental.
Se empezará instalando 20 Purificadores de Aire Urbano (PAU-20) en Surquillo y otras 80 en todo Lima este año. La meta es en cuatro años contar con 400 máquinas para dar aire purificado a ocho millones de personas que viven en Lima.
Esta tarde se inició el proyecto con el “sembrado” del primer en el cruce de las avenidas Angamos y Aviación, en Surquillo, del primer “superárbol”, PAU-20, que tiene la capacidad de filtrar 200 mil metros cúbicos de aire al día, absorbiendo el C02 como si fuera 1,200 árboles.
Jorge Gutiérrez, ingeniero líder del proyecto, explica que si bien esta máquina permite quitar el C02 y purificar el aire equivalente a cinco manzanas urbanísticas de cuatro metros de altura, no reemplaza a los árboles. “Nada puede sustituir a los árboles, hay que seguir sembrando. Esto sólo ayuda y evita que la contaminación progrese”, explica.
Se trata de una tecnología totalmente peruana. Aunque se dio algún avance en el tema en México y Chile, estos no se hicieron viables debido al tamaño de las máquinas y el alto consumo de energía.
En cambio el “superárbol” peruano, PAU-20, es una tecnología barata: sólo consume 2,5 kilowatts, lo mismo que una aspiradora de oficina. “Es decir que con 6.20 dólares por día podemos beneficiar a 20 mil personas”, explica Gutiérrez.
Actualmente ya tienen pedidos de México, Chile, EE UU, Colombia y Corea, para llevar el “superárbol”.
Recordó que se puede hablar de beneficio por radio de extensión sino por volumen ya que la masa de aire se mueve constantemente.
El “superárbol” reproduce el proceso de las plantas y se logra que todo el material particulado se deposite en una pequeña porción de agua con alto porcentaje de CO2, a su vez, dando al medio ambiente aire esterilizado, sin patógenos ni bacterias.
Gustavo Sierra Ortiz, alcalde de Surquillo, es uno de los convencidos de que todo Lima necesita de estas máquinas.
Y Tierra Nuestra ya anunció que Miraflores, San Borja, San Isidro, La Molina, Jesús María, Pueblo Libre, Comas, y el gobierno regional de Loreto ya se han interesado en el proyecto.
El burgomaestre explica que después de la verificación que haga la Dirección General de Salud Ambiental (DIGESA), pondrán 19 “superárboles” más en su jurisdicción.
Sierra recordó que su comuna no ha invertido nada en el proyecto. Todo ha sido financiado por la organización Tierra Nuestra y las empresas privadas auspiciadoras.
Lamentó, en cambio, que la autoridad del Tren Eléctrico les haya enviado hace cuatro días un comunicado diciendo que en el área se construirá el tren eléctrico. Pero Sierra no se hace problemas y dice que de continuar el tema, reinstalarán el “superárbol” en la esquina misma del Instituto de Enfermedades Neoplásicas, a escasos metros del actual lugar.
TECNOLOGÍA CON AUSPICIOS. Gutiérrez, por su parte, recuerda que si bien el superárbol, su financiamiento, mantenimiento y operación puede costar unos 100 mil dólares, este precio no se carga a la población, ni a los gobiernos locales ni regionales.
“El proyecto trata de crear aire purificado, y que la empresa privada, a través de patrocinios, se haga cargo del proyecto”. La manera de financiar es usar el superárbol como un panel publicitario, cuyo contrato se renueva anualmente.
Y el “superárbol” también está en evolución. Las siguientes máquinas que construyan incluirán un sistema para operar el aire y la información estará disponible en tiempo real en www.tierranuestrape.org, para todos los interesados en estudiar en tiempo real todo el problema de la contaminación en Lima.
Gutierrez recuerda que una ciudad como Lima tiene 15 microclimas diferentes y desarrollar un proyecto para monitorearlo es sumamente caro, por ello, dijo, la respuesta está en sensibilizar los auspicios de la empresa privada.
La universidad Agraria se ha unido al proyecto para trabajar la metodología de un mejor uso de la máquina y ver dónde se puede usar y dónde no.
El rector de esta casa de estudios, Luis Maezono Yamashita, explicó que dicha casa de estudios apoya este proyecto porque “es una idea que puede ser simple pero tecnología desarrollada puede hacer algo que no se tiene: purificar el aire contaminado”.
Explicó que su casa de estudios está preocupada por “todo sobre la relación amigable que debemos de tener con el medio” y felicitó el trabajo de los cinco especialistas de Tierra Nuestra que crearon el “superárbol”.
El “superárbol” estuvo en exhibición año y medio en el Ministerio de la Producción, desde fines de 2007.
Tierra Nuestra ha patentado el producto en el Perú, EE UU y Colombia.
A diferencia de los niveles de contaminación, no hay un estándar de medición para limpiar el aire, en el tema trabaja Tierra Nuestra con las universidades peruanas.
La máquina funcionará las 24 horas del día. Cada seis horas se limpia. El agua con CO2 que desecha es recogida, pero también una empresa que cría algas está interesada en utilizar esa agua.
La universidad de La Molina hará seguimiento, pruebas, análisis sobre la contaminación y la purificación del aire limeño.
Nuestra Chica.21 es estudiante de Periodismo y actriz. Participó en las series Clave 1 y Así es la vida.