Domingo 12 de febrero del 2012 | 20°

Por Zarella Sierra Peralta
A medida que avanzan las investigaciones sobre el ataque que sufrió la noche del sábado la fiscal de la Nación, Gladys Echaíz, en Jesús María, la balanza se inclina –y con fuerza– a que el móvil de los autores era robar el automóvil en el cual se trasladaba la magistrada.
Aunque esta presunción – de la que Perú.21 diera cuenta ayer – fue confirmada anoche, en Canal N, por el general Carlos Essaine, director ejecutivo de Operaciones Especiales de la Policía, no ha tenido eco en el sector político.
MÁS DETALLES. Los pormenores de la embestida contra la titular del Ministerio Público fueron consignados en la nota informativa elaborada por el capitán Marcos Torres quien, junto al fiscal adjunto Ántero Ramírez Quiroz, estuvo a cargo de las diligencias.
En la cuadra seis de la avenida de la Policía, en Jesús María, se realizaron los exámenes de balística, para recuperar los casquillos de bala expulsados durante el tiroteo, y de apoyo fotográfico. El resultado negativo del examen biológico descartó que uno de los delincuentes fuera herido.
Al suboficial PNP Miguel Silva – único personal de seguridad que acompañaba a la fiscal – y al chofer Walter Lenz Gallirgos se les practicaron los exámenes de absorción atómica, para determinar si alguno disparó un arma de fuego; etílico y toxicológico, y el reconocimiento médico legal respectivo.
PASO A PASO. La noche del sábado, al promediar las 7:45 de la noche, la fiscal Echaíz abandonó la peluquería Natale, en Jesús María, y abordó el vehículo Hyundai Tucson, placa ROH-188, color azul, del año 2006, donde la esperaban su chofer y el suboficial Silva.
Pocos segundos después, un hombre joven – cuyo identifaz ya fue elaborado por la Policía – se acercó caminando al auto y, a tan solo tres metros de distancia, apuntó con un arma al chofer quien, como acto reflejo, se reclinó hacia el lado del copiloto, donde se encontraba el suboficial que, de inmediato, desenfundó su pistola HKPL modelo M13, calibre 9 mm, serie 83082, con la que empezó a disparar.
Sin esperar este ataque, el delincuente solo atinó a responder los disparos mientras huía hacia el auto station wagon color blanco estacionado a 40 o 50 metros del lugar, donde lo esperaban sus dos cómplices.
Según las pericias, cuatro disparos realizó el suboficial Silva, mientras que el delincuente hizo tres, uno de los cuales impactó en el lado izquierdo del auto. De acuerdo con el general Essaine, el desperfecto en la llanta del vehículo de la fiscal fue resultado de la maniobra efectuada por el chofer, por lo que se descarta que los delincuentes hayan disparado a los neumáticos.
Además, las lunas del auto no sufrieron daños y en su interior no se hallaron casquillos de bala, con lo que quedó desvirtuada la versión de que el asaltante “disparó dentro del vehículo con la intención de eliminar” a Echaíz, como lo aseguró ayer el fiscal supremo, José Peláez Bardales.
RESPALDO POLÍTICO. Sea cual fuere el motivo del ataque – el sector político sigue firme en que este atiende a un acto de amedrentamiento por los “petroaudios’ –, lo que queda claro es el nivel de inseguridad en la capital.
Desde Chiclayo, Echaíz dijo que estará al tanto del resultado de las investigaciones, y consideró poco probable la hipótesis del robo del vehículo. “Si se querían llevar el carro, necesitaban las llantas”, sostuvo, a la vez que reafirmaba su decisión de seguir con las investigaciones.
Por su parte, el premier Yehude Simon lamentó el hecho y dijo que “la seguridad tiene que funcionar todo el tiempo, sobre todo en el caso del Poder Judicial”. A su turno, el ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, refirió que “cualquiera sea la procedencia de las personas involucradas, evidentemente es delincuencial”. A estas voces de solidaridad se sumó la ministra de la Mujer, Carmen Vildoso.
Mientras que, en el Congreso, Yonhy Lescano (Alianza Parlamentaria) y Lourdes Alcorta (UN) exigieron la renuncia del ministro del Interior, Remigio Hernani, y del director de la PNP, general Mauro Remicio.
Nuestra Chica.21 llegó al Perú a los 17 años directamente de Estados Unidos. Hoy está enamorada de nuestro país, de su gastronomía y de su gente.