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Alfredo Bryce puede ser sancionado penalmente

Sábado 10 de enero del 2009 | 08:48

El Indecopi ha notificado a la Fiscalía la supuesta comisión del delito de plagio. Este delito, tipificado en el Código Penal, impone una pena de hasta ocho años de cárcel. En tanto, una periodista chilena encuentra otro calco del autor de Un mundo para Julius .

La copia (izquierda), publicada en la revista Caretas, data del 28 de diciembre de 2007; mientras que el original de Fernando Carvallo (derecha) fue publicado en Quehacer en 2005.
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Por Gonzalo Pajares Cruzado
La multa de 177 mil 500 soles que Indecopi le impuso a Alfredo Bryce por haber plagiado 16 textos podría ser el inicio de una serie de sanciones que llegarían hasta el ámbito penal. En efecto, en la resolución 0142-2008/CDA/INDECOPI, emitida por la Comisión de Derecho de Autor de Indecopi (24/12/2008), se establece que se notificará al Ministerio Público sobre la supuesta comisión del delito de plagio por parte del novelista peruano.

Este delito está tipificado en el artículo 219 del Código Penal, que sanciona hasta con ocho años de cárcel al “que, con respecto a una obra, la difunda como propia, en todo o en parte, copiándola o reproduciéndola”. Al respecto, conversamos con el abogado Luis Lamas Puccio: “Bryce sí puede ser procesado penalmente. Así lo establece la resolución de Indecopi, pues para este organismo hay indicios de que el escritor habría cometido el delito de plagio, pero quien debe determinarlo es el Ministerio Público y, si halla mérito, elevar una denuncia al Poder Judicial”.

El autor de Un mundo para Julius “recibiría una orden de comparecencia y hasta podría ser impedido de salir del país”. Respecto a la residencia y nacionalidad españolas que tiene Bryce, el penalista sostiene que, si se demuestra que el delito fue cometido en el Perú, se podría iniciar una contienda para saber qué tribunal –peruano o español– debe juzgarlo. De los 16 plagios, siete fueron publicados en nuestro país en el diario El Comercio.

LOS ARGUMENTOS DE BRYCE. Enrique Ghersi, abogado del escritor, señala que Indecopi “ha violado los derechos constitucionales” del novelista. Según él, hay dos errores formales insalvables: 1) Bryce no ha sido notificado adecuadamente: vive en Barcelona y lo notificaron en Lima, y 2) Indecopi no tiene jurisdicción para procesarlo.

Ghersi afirma que “Bryce reside en España. Por el principio de territorialidad, lo actuado por Indecopi es nulo”. Siguiendo tal lógica, si mañana un ciudadano español publicara en el Perú un libro llamado Un mundo para Julius, idéntico al de Alfredo Bryce, Indecopi no podría sancionarlo.

Martín Moscoso, presidente de la Comisión de Derechos de Autor de Indecopi, indica que lo dicho por Ghersi se aplica a procesos civiles y no administrativos. “Tampoco es cierto que no haya sido debidamente notificado. El señor Bryce presentó, en 2007, un poder señalando como su apoderado al señor Ghersi”.

Por entonces, Indecopi investigaba, de oficio, seis plagios. Luego, el 3 de marzo del 2008, Herbert Morote –primer denunciante de Bryce– presentó 20 nuevas copias, por lo que Indecopi, el 4 de julio de 2008, reunió todas las denuncias en una sola. Según Ghersi, esto no fue debidamente notificado. Según Moscoso, el poder que Bryce dio a Ghersi lo facultaba a defenderlo en ese caso y “en los que sobre acusaciones similares le abriera Indecopi”.

Bryce asegura que no es autor de los artículos plagiados y que estos “han sido publicados sin mi autorización”. ¿Ghersi le cree? “Es su versión. Nosotros solo la transmitimos”, dice el abogado. Con esta defensa, solo de forma, la opinión pública podría pensar que, en el tema de fondo –si plagió o no–, Bryce es culpable. Ghersi sostiene: “Los derechos fundamentales de Bryce están por encima de las cuestiones de fondo. A la opinión pública solo le gusta el último round, y ese lo ganaremos”.

NUEVO PLAGIO. Mientras tanto, una nueva denuncia de plagio pesa sobre el novelista (ya suman 33). María Soledad de la Cerda, la periodista chilena que descubrió la mayoría de calcos, ha encontrado otro. El artículo Arde París, firmado por Bryce (Caretas, 28 de diciembre de 2007), es una copia del texto Francia: Del fuego de los suburbios a la crisis de identidad, del periodista Fernando Carvallo (Quehacer, 1 de noviembre de 2005). A pesar de las denuncias en su contra, Bryce siguió plagiando y traicionando la confianza de sus lectores.