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La muerte del alcalde causa pánico en un poblado de Cajamarca

Miércoles 12 de noviembre del 2008 | 08:58

Vicente Zárate Minchán, burgomaestre de Choropampa, pereció tras presentar síntomas comunes a los afectados por intoxicación con mercurio. Unas 80 personas no reciben el tratamiento adecuado porque no cuentan con un neurocirujano.

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La extraña muerte del alcalde del centro poblado de Choropampa –atribuida a la contaminación que existiría en la jurisdicción tras el derrame de mercurio ocurrido en el año 2000– ha ocasionado el pánico colectivo entre los habitantes de dicha jurisdicción, debido a que varios comuneros tienen los mismos síntomas que presentó la autoridad antes de su deceso.

Según sus familiares, tras la intoxicación con mercurio, el alcalde Vicente Zárate Minchán, así como muchos pobladores, sufría desvanecimientos, vómitos y el continuo adormecimiento de sus extremidades. Sin embargo, sus brazos y piernas se paralizaron el último jueves y, por ello, fue trasladado de la posta médica de Choropampa al Hospital Regional de Cajamarca y, al día siguiente, al hospital Almanzor Aguinaga de Chiclayo.

La necropsia practicada a los restos del burgomaestre reveló que este pereció por un edema encefálico causado por el síndrome de Guillain-Barré, un tipo de inflamación aguda de las células nerviosas que origina debilidad muscular, parálisis y pérdida sensorial.

EFECTO COLATERAL. Sin embargo, el médico del puesto de salud de Choropampa, Édgar Atalaya Merino, señaló que existe una probabilidad de que la muerte del alcalde haya sido acelerada por el derrame de mercurio de hace ocho años. No obstante, indicó que no hay estudios especializados que comprueben dicha hipótesis.

El galeno refirió que, en Choropampa, unas 80 personas presentan los mismos síntomas y no reciben el tratamiento adecuado porque no cuentan con un neurocirujano.

Juana Martínez Sáenz, presidenta del Frente de Defensa de Choropampa, dijo que un 90% de comuneros es aquejado por la sensación de hormigueo y adormecimiento en los brazos, manos y pies, y temen correr la misma suerte del burgomaestre. “Ya son 10 los fallecidos por el mercurio, y mi propio hijo, Edinson Guerrero Martínez, está sufriendo las mismas anomalías que el alcalde”, sostuvo.

Por ello, Martínez pidió al Gobierno Central que atienda las recomendaciones de la comisión parlamentaria que investigó el derrame de mercurio y, además, que se forme un grupo multisectorial que alivie las necesidades de la población.