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Luciana León entregó a la Comisión 'Petrogate' un mail comprometedor

Jueves 30 de octubre del 2008 | 07:02

En un correo electrónico de este año, su padre, el prófugo Rómulo León Alegría, le hace un pedido para favorecer a Petroperú. También reveló que su progenitor tuvo una muy buena relación con ministros y ex ministros.

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La joven parlamentaria Luciana León se presentó ayer ante la comisión que investiga los ‘petroaudios’, donde reiteró que ella nunca supo nada de los negociados ilegales de su padre, Rómulo León, y donde también entregó unos correos electrónicos en los que su progenitor le hace pedidos de diversa índole. Dio estos e-mails para demostrar, según su posición, que ella no tiene nada que ocultar y que, más bien, es un personaje al que se le quiere perjudicar solo por ser la hija de uno de los implicados en el escándalo de Perupetro.

No obstante, uno de estos correos llama la atención por lo comprometedor que puede resultar. El 2 de setiembre de 2008, Rómulo León le escribió a su hija congresista prácticamente ordenándole que convenciera a los miembros apristas de la Comisión de Energía y Minas para que firmaran un documento en el que se solicita a Perupetro que, en lo relacionado con actividades de hidrocarburos, se otorgue una mayor calificación técnica a Petroperú.

El texto en el que se explica el sustento legal de la solicitud fue enviado en un archivo adjunto que, según Luciana León, no necesitó leer en ese momento para negarse a tal requerimiento. “¿Estás loco? Eso no es posible. No voy a hacer eso”, contó la legisladora que le respondió entonces a su padre en una conversación telefónica. Y añadió: “Hubo algunos pedidos incómodos (...), pero lo importante es ver si hice o no esas diligencias. No las hice”, remarcó.

ATENCIÓN “PAPÁ RO”. La parlamentaria no aclaró del todo cómo es que, aun cuando ella se negaba a atender los pedidos de su padre –que venían por lo menos desde el año pasado–, este siguió enviándole e-mails con diversos requerimientos. Hablando de este tema, dijo que el e-mail publicado por Perú.21 el martes, en el que le habría respondido: “Papito, yo estoy para ayudarte”, ha sido adulterado. Si bien reconoció que dicha correspondencia es verdadera en parte, aclaró que nunca le respondió a su progenitor en esos términos. Asimismo, señaló que el consejo que le dio a este, y que se indica en el mismo correo, fue que le escribiera una carta al empresario Fortunato Canaán expresándole sus diferencias solo “a modo de catarsis”.

En otro momento, la legisladora aprista negó que haya caído en contradicciones en sus declaraciones a la prensa, y se excusó aduciendo “nervios ante las cámaras”. Remarcó que el 6 de octubre, cuando ella dijo que no sabía nada de los negocios de Canaán con su padre, se refería a lo relacionado con el tema de hidrocarburos. Reconoció que se reunió con Canaán dos veces y que supo que este tuvo una relación comercial con su progenitor vinculada con inversiones público-privadas.

Poco después, su voz se quebró e, incluso, derramó algunas lágrimas cuando contó cómo fue la última vez que vio a su padre, la noche del 5 de octubre. Tras observar el reportaje de Cuarto poder sobre los ‘petroaudios’, refirió que aquel hizo un par de llamadas, recibió a otra de sus hijas, y que luego se despidió diciendo que iba a “aclarar algunas cosas”, insistió.

TENÍA LLEGADA. Por la mañana, en RPP, la congresista reveló que Rómulo León tuvo una “muy buena relación” con varios ministros y ex ministros del gobierno de Alan García, por lo que –arguyó– no la necesitaba para llegar a ellos o a otros altos funcionarios. Añadió que, gracias a esas relaciones, su padre pudo haberse beneficiado en Petroperú, en el Ministerio de Energía y Minas y en Perupetro sin necesidad de acudir a ella.

Entre tanto, la situación de su hermano, Rómulo León Romero, se complica pues la fiscal Juana Meza le solicitó al Poder Judicial incluirlo en la investigación por asociación ilícita para delinquir y encubrimiento real, y pidió su impedimento de salida del país.