Sábado 26 de mayo del 2012 | 19°
El triunfo del presidente Evo Morales en el referéndum revocatorio del domingo no implica que la situación en Bolivia se calmará, pues este es un proceso largo que requerirá de la participación de las fuerzas opositoras, sostuvo esta tarde el analista internacional Ernesto Velit.
En estos comicios, Morales obtuvo más de 60 por ciento de respaldo popular y superó así el número de votos que obtuvo para ser elegido presidente.
Si bien Morales ha hecho un llamado a la unidad y a la negociación para lograr una salida consensuada a la crisis política, algunos miembros de la oposición manifestaron su descontento y cuestionaron los resultados de la revocatoria.
En diálogo con Perú21.pe, Velit remarcó que la crisis política se complicaría aún más en Bolivia si se radicaliza la postura de la oposición y se opta por desconocer los resultados de ese proceso electoral.
“El presidente Morales manifestó su apertura al diálogo y la negociación para conseguir la paz. Ahora es tarea del Consejo Nacional Electoral obligar a los prefectos que han sido revocados a retirarse. Tiene que entrar aquí el peso de la ley”, opinó.
Uno de los opositores que manifestó su descontento fue el prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, destituido del cargo según las cifras obtenidas a boca de urna, quien afirmó que no acatará de decisión y continuará en el puesto porque no confía en la exactitud de los resultados.
Velit remarcó que se debe tomar en cuenta que la aprobación a Morales no solo es a él como presidente, sino a su programa político, por lo que los resultados del referendo para la nueva constitución, que sería a inicios del 2009, no deben diferir mucho de los obtenidos ayer.
“Está todo unido, es una cadena, y si la población boliviana es consistente, ambos resultados estarán encadenados”, explicó.
Nuestra Chica.21 ganó el concurso de Wosmos by Hawaiian Tropic 2010 y es profesora de spinning.