Hildebrandt y Sumire discuten por lenguas aborígenes
Viernes 07 de septiembre del 2007 | 12:00
Vaya discusión la que se armó en el Congreso por el proyecto de ley para la preservación, uso y difusión de las lenguas aborígenes del Perú.
Vaya discusión la que se armó en el Congreso por el proyecto de ley para la preservación, uso y difusión de las lenguas aborígenes del Perú.
Todo comenzó cuando Martha Hildebrandt dijo que el proyecto "no sirve para nada" porque iba a ser imposible que todas las lenguas fuesen oficiales. Ello generó la respuesta de María Sumire, quien señaló que el proyecto "no tiene cabezas ni pies para la gente que no es de esa cultura, que no es de ese pueblo".
El nacionalista José Saldaña tuvo una intervención memorable cuando recordó que más de 5 millones en el país eran quechuahablantes, por lo que sugirió que el clásico entre la U y Alianza Lima fuera transmitido también en quechua y en otros idiomas. ¡Plop!
También hizo uso de la palabra Oswaldo Luizar (UPP), quien sostuvo que las intervenciones en quechua de las nacionalistas Sumire e Hilaria Supa también servían para despertar a "los congresistas que se duermen", en clara alusión a Hildebrandt.
Ante las críticas, Hildebrandt solicitó una intervención. "¡Noooo!", gritaron varios en el hemiciclo. "¡Síiiiii!", respondió Hildebrandt, quien -más enojada- exigió que no la tergiversaran. Pero Sumire y Supa la interrumpían a gritos, acusándola de discriminadora. "Miren los modales de estas niñas quechuahablantes. No me dejan hablar. Qué pena. Si hay algún otro lingüista con él podría discutir", manifestó la fujimorista. Al final, el proyecto regresó a la Comisión de Educación.
En el Hall de los pasos perdidos Sumire reiteró ante la prensa sus críticas a Hildebrandt: "Lo que pasa es que ella no sabe quechua. Como todo lo ha estudiado en Europa". En ese momento, Hildebrandt apareció y ambas estuvieron frente a frente. Mientras la lingüista declaraba a la prensa, Sumire decía: "Qué pena que el pueblo elija personas que vienen al Congreso a dormir".
Y se armó otra bronca. Una ofuscada Hildebrandt le dijo: "Yo tengo libros publicados y traducidos. Imagínese, he sido subdirectora no del Perú sino de la Unesco, a nivel mundial. Y ella me va a enseñar educación. No, pues. Cada uno en su sitio". Sumire le recordó que ella era indígena y abogada. "Abogados hay un montón y pésimos también", añadió Hildebrandt.
Sumire no se quedó atrás y dijo que ella también había publicado libros. "Pero a usted no se los voy a mostrar", expresó. Hildebrandt mencionó: "Yo tengo 10 mil ejemplares de la lengua culta, que seguro usted no ha leído". Minutos después, Hilaria Supa entró en la discusión y -cuando Hildebrandt ya se retiraba- exclamó: "Ella es la analfabeta porque no sabe hablar nuestro idioma".