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“Ciro tenía brazo y pierna fracturados”

Jueves 25 de agosto del 2011 | 07:01

Bombera dijo que Rosario le hizo confesión al ser rescatada en el Colca. Padre de joven desaparecido está sorprendido e indignado por afirmación.

Bombera fue la primera persona que conversó con Rosario tras su rescate. (Heiner Aparicio)
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Por Gessler Ojeda

Cuando el pasado 13 de abril Rosario Ponce López fue encontrada en la zona de Peigh, en el Cañón del Colca, dio un dato revelador. Le dijo a María Teresa Pillco, personal de Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF): “Sé dónde está Ciro, tiene un brazo y una pierna fracturados, yo puedo dirigirte hasta donde está él”. En aquel momento, encontrar al universitario parecía solo cuestión de tiempo.

La confesión de Rosario no volvió a ser repetida sino hasta varios días después, cuando María del Carmen López, su madre, se comunicó con la mujer bombero para repetirle lo que le había dicho su hija. Según la manifestación dada por la rescatista a la Fiscalía, la madre de la muchacha insistió en que su hija podía indicar dónde estaba Ciro y que se hallaba mal herido.

El padre de Ciro Castillo no tenía conocimiento de la declaración y, al enterarse, no pudo evitar estremecerse. “Entonces, mi hijo estaba vivo, pudimos haberlo rescatado”, expresó al pie de la montaña, cuando enviaba provisiones a la comitiva que sigue la diligencia en el cerro Bomboya.

Pero, por alguna razón que hasta el momento se desconoce, esa versión fue cambiada por la joven universitaria, quien aseguró que la última vez que vio a Ciro fue en la madrugada del 5 de abril, cuando ambos llevaban 4 o 5 días perdidos y se guarecían en una cueva.

“Ciro me despertó y dijo que iría a una zona más alta para ver si se veían las luces de Tapay”, repitió Rosario la última vez que fue interrogada en Arequipa, el 22 de agosto, cuando fue convocada para una ampliación de sus declaraciones y para que al día siguiente subiera al cerro Bomboya con el fin de llevar a cabo la reconstrucción del recorrido que hizo con Ciro.

La declaración de María Teresa Pillco, en la que narra la revelación que le hizo Rosario, es parte del expediente secreto del fiscal Jan Frank Zegarra, quien dirige la investigación de la supuesta muerte de Ciro Castillo. Pero esa versión también fue confirmada a Perú.21 por la propia bombera Pillco, quien se encuentra en el cerro Bomboya, en la diligencia fiscal.

Según fuentes a las que tuvo acceso Perú.21, en el interrogatorio del último lunes, el fiscal Jan Frank Zegarra soltó a Rosario la pregunta sobre el tema sin ningún tipo de preámbulo. “¿Usted le dijo a la señorita María Teresa Pillco, de Bomberos Unidos Sin Fronteras, que sabía dónde estaba Ciro y que estaba con el brazo y una pierna fracturados?”. Rosario se puso nerviosa y, por unos segundos, no supo qué responder. “Esa es su versión (de la bombera). Yo no recuerdo haber dicho eso”, manifestó.

Las mismas fuentes indicaron que cuando concluyan las diligencias en el valle del Colca, el fiscal Zegarra pediría el levantamiento del secreto de las comunicaciones de la madre de Rosario con el objetivo de corroborar las declaraciones que dio Pillco.

LE GRITAN “ASESINA”. En tanto, tras su llegada de Chivay –al promediar la 1:40 de la madrugada–, Rosario Ponce y sus padres permanecieron en el hotel Paititi, en Yanahuara, a la espera de la salida del avión que los regresaría a Lima.

Sin embargo, a la salida del hospedaje, varias personas que se enteraron de su presencia y que se agruparon la tildaron de “asesina”. El asedio de los transeúntes y de la prensa motivó el incremento del personal policial –a casi medio centenar–, que escoltó a la estudiante hasta el aeropuerto, donde también fue insultada por algunos usuarios del terminal aéreo, por lo cual fue trasladada a la zona VIP.