Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
Tanto halago hacia los vinos Intipalka de Santiago Queirolo despertó nuestra curiosidad. No lográbamos superar la sorpresa de que su Chardonnay ganara la Medalla de Oro en el Expo Vino de Wong. Para salir de dudas y vencer todo escepticismo, decidimos hacer una cata ciega y comparativa con chardonnays argentinos y chilenos, todos dentro de un rango similar de precios. Teníamos la esperanza de que las bondades del vino fueran ciertas, pero el resultado fue una gran decepción. Era muy fácil identificar el vino de menor presencia. En nariz, el Intipalka es simpático, pero en boca resultó aburrido, aguado y flojo. El posgusto, muy corto. Imposible maridar con platos complejos. La decepción nos llevó a probar las otras cepas de Intipalka: ninguna nos convenció. Esta línea seguramente representa un paso adelante para Queirolo, pero aún hay mucho por hacer. Los elogios, esta vez, nos los guardamos.