Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
"El disco se llama Warmi, que significa mujer, porque trata de mujeres que lucharon, que encontré en los viajes que hacía con mi madre, para hacer el trueque de frutas con cereales. Ellas me marcaron la vida con sus actos. Una vez llegamos a un pueblo en plena lluvia, truenos y granizada y vi a una mujer en el parque enfrentarse a cuatro borrachos que se burlaban de ella, atacándolos con piedras. Yo disfrutaba pensando ¡qué mujer!", cuenta. Usted es de Huanta, feroz escenario de la guerra. ¿Recuerda algo de eso? Yo era chiquita. Mis hermanos y mis tíos me cuentan: “nosotros escapábamos y tú llorabas y llorabas. Y te pellizcábamos para que te callaras”. Otras historias que escuchaba a la gente que iba a ayudarnos a la chacra eran sobre el puente que había cerca. Decían que abajo de ese puente tiraban muertos de los carros. Y que ellos se escondían debajo de los muertos, y que había perros que comían cadáveres. Ahí, a veces, iban a buscar a sus muertos y los reconocían por la ropa o los zapatos. También mi mamá me ha contado cosas. Ella es asesora de mi disco. ¿Cómo así? Yo le preguntaba cómo podía resumir la vida de tal personaje y ella me decía: Ah, pues cuenta esto y esto y ya. O ponle el título en quechua y cuenta lo que dijo tal y cual. Para algo has estudiado ¿no? Ahora, pues. Hubo y hay mucha violencia allá. En la sierra la violencia es muy fuerte. A las mujeres les queman las manos, les cosen la vagina. Mi papá me contó de un tipo que cosía a su esposa cuando se iba de viaje y, al regreso, la descosía y la violaba. Recién me están empezando a contar todas esas cosas. ¿Cómo se llevaba con los chicos? Cuando me perseguían, agarraba piedras o palos. ¡Qué me sigues! Yo sabía manejar muy bien la honda. Les apuntaba y les soltaba la piedra y se iban corriendo. En el estreno de La teta asustada conoció a Mario Vargas Llosa. Sí. Fue raro. Por él fue que le di confianza a Claudia Llosa. Porque, cuando la conocí, yo estaba con unas amigas vendiendo comida, en Luricocha. Me dijo para salir en una película y yo primero pensé que era un pishtaco, que mejor no le hablara. Pero por su apellido pensé que Mario Vargas Llosa era su papá. Me dijo que no pero igual me dio confianza. Vargas Llosa me felicitó. Dijo que le había gustado mucho la película, que yo tenía un talento especial. Me habló dos veces: la primera no le entendí nada porque estaba concentrada en su cara. ¿En la calle, la gente le pasa la voz? Ahora sí. Usted es la actriz ¿no es cierto? A veces, digo sí. Otras veces digo “siempre me dicen eso. No sé quién es la chica pero debe ser la mala. Yo soy la buena”. Algunos dicen que La teta asustada es racista, que puede ser humillante para gente de la sierra porque muestra crudamente cosas que pasan allá. No. Humillante ¿por qué? No entiendo. Lo que está diciendo esta película es que no sigan pasando estas cosas, que acaben de una vez. Yo me siento orgullosa de que Claudia Llosa se haya dado el tiempo de tratar este tema, de decir que esto no debe pasar de nuevo, que cuiden a sus hijas, que se valoren. Ella podría hacer películas de su mundo. No estaría yendo a la sierra para investigar si fuera racista. ¿Qué pensaba cuando cantó en quechua en la premiación en Berlín? Yo ya estaba muy emocionada porque mis canciones le habían gustado a la gente. Ese ya era mi premio. Pero cuando vi ese osito de oro pensé que con todo lo que habíamos trabajado, La teta lo merecía. Y cuando nos dieron el premio, grité. Pero no me di cuenta. Cuando vi el video recién he visto cómo me puse. Sentí la misma emoción que cuando de niña ganaba trofeos de atletismo. Yo pensé que habíamos logrado algo, que le habíamos dicho a las mujeres que no tuvieran miedo. Igual pensé que yo no debía tener miedo de cantar. Todo lo que yo decía, escuchaba que lo traducían; entonces, pensé que allá nadie sabría quechua y se me ocurrió que así podría transmitir lo que sentía con todo el Perú. Y canté. ¿Y ahora qué viene? También participé en la película Altiplano, que está rodada en Arequipa. Tiene que ver con el gobierno y lo que pasa con las minas. Y mi disco era un sueño que se ha hecho realidad. Ahora no pienso en nada más, solo voy a dejarme llevar por la vida.