Economí­a | Jue. 19 nov '09

Y con Chile nada es casualidad

Autor: Alfredo Ferrero
Chile es nuestro vecino, garante del Protocolo de Río y vende armas a una de las partes en pleno conflicto con Ecuador (lo negó al inicio). Se arma constante y permanentemente, lo que genera desequilibrio regional. Y se acaba de descubrir actos de espionaje. La relación con Chile hace tiempo no está en su mejor momento, a pesar de la diplomacia y de las formas políticas de las autoridades. Al Perú le inquieta el poderío militar chileno y, en ese aspecto, nuestro atraso es notorio. Son conocidos los insuficientes recursos de Chile en energía y en recursos hídricos para garantizar su desarrollo sostenible. La propuesta de buena fe de García de no agresión y de reducción de compra de armas ha recibido un duro golpe con la reciente adquisición de misiles por parte de Chile. Se trata de una actitud destemplada y descortés y hasta desafiante. Es descabellado promover un menor gasto cuando está claro que nuestra capacidad disuasiva es inexistente frente a la actitud indiferente y amenazadora de Chile. A pesar del volumen cada vez más grande de comercio y de inversiones, la relación con un país es una sola en sus diversos ámbitos, todas confluyen y se retroalimentan. La teoría de las cuerdas separadas es difícil de digerir. Como una parte del todo, dirige sus acciones en un sentido, pero otra parte hace lo contrario.


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