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Vinculan a narco y secretario judicial con asesinato de Fefer

2009/09/21

Israelí preso en Lurigancho deja entrever que capo en España habría ordenado muerte.

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Desde el penal de Lurigancho, el israelí Zeev Chen –encarcelado hace nueve años por ser presunto jefe del cartel hebreo La Estrella de Israel– conversó con Perú.21 y se defendió de quienes lo sindican como autor intelectual de la muerte de la empresaria judía Myriam Fefer. Al respecto, Chen mencionó que un narcotraficante israelí residente en España –a quien identificó como Moshé Baum– habría sido el autor de unos correos que la semana pasada se difundieron en un programa televisivo y lo señalaba como autor de estas. Dijo que este personaje era, justamente, el dueño de la cocaína que se le decomisó en 2000, cuando pretendía viajar como 'burrier’ a Brasil. “Junto con él vive en España el secretario judicial cuya foto apareció en la mesa de brujería que Fefer había armado antes de morir, y que se llama Víctor Salas (Cobeñas, de 29 años). Que la policía averigüe. Incluso Baum asistía a la misma sinagoga de la asesinada, en Miraflores, poco antes del deceso”, expresó a este diario. Como se recuerda, hace una semana dos e-mails anónimos llegaron desde España a la redacción del programa Punto Final, y dejaron entrever que, movido por turbias razones económicas, Chen habría instigado a Eva Bracamonte a contratar a un sicario para que mate a su madre. PRONTUARIADO. En tanto, un reportaje propalado ayer por el programa Cuarto Poder reveló que Myriam Fefer no sería la única víctima peruana muerta en manos del sicario colombiano Alejandro Trujillo. Se supo que el sanguinario sujeto también habría acabado con la existencia de dos compatriotas más, así como de una persona en Ecuador y otra en Uruguay. Según el informe, el comisario argentino que participó en su detención, Reynaldo Choque, habría recopilado material suficiente para probar este detalle, lo cual sería fundamental para lograr la extradición del colombiano a nuestro país. Cuarto Poder reveló extractos de los correos que Trujillo intercambió con quienes lo contrataban para hacer 'trabajos’. Decía que solo necesitaba la foto actual y la dirección exacta de la víctima, así como un adelanto de dinero. Se supo que cobraba hasta el triple por matar fuera de su país, además de viáticos, pasajes y hospedaje. Luego del 2006 –año en que mató a Myriam Fefer– el colombiano regresó varias veces más a nuestro territorio. De acuerdo con el reporte, el sujeto se niega a conversar con un medio peruano. Según sus custodios, le aterra la idea de ser traído al Perú, pues en Argentina solo pugna condena por extorsión y saldría libre en un año.