Además:

A ver si leemos un poco

2009/01/05
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En el panorama general más bien sombrío que presentamos la semana pasada sobre la situación de los libros, hay que rescatar el esfuerzo de algunas instituciones. Una de ellas es la Fundación del Banco Continental que, desde hace un tiempo, viene implementando un programa de lectura en Ayacucho, Piura, Arequipa, Lima y Loreto. El programa incluye un trabajo con los maestros, la comunidad de padres y la elaboración de libros y materiales de lectura, que abarcan contenidos afines a los lectores de cada región. De ese modo, los niños de cada región ya pueden leer libros de información general que incorporan temas ligados a su entorno histórico y cultural. El programa se dirige a crear lectores, es decir personas con mejor esperanza de vida profesional. Hace poco, el Ministerio de Educación ha firmado un convenio de dos años, con la Fundación del BBVA. La Unesco ha señalado el proyecto como una experiencia exitosa en América Latina. Una institución tan sólida y prestigiosa como el Instituto de Estudios Peruanos acompaña este esfuerzo que debemos en gran parte al periodista Carlo Reyes y al equipo que lo acompaña. ¿Por qué una institución como el Banco Continental podría interesarse en que en el Perú haya más y mejores lectores? ¿No es acaso la función de un banco tan solo guardar e invertir el dinero de sus clientes? Obviamente, no. Una empresa con una visión a largo plazo, que comprende que no puede vivir en una sociedad de analfabetos funcionales, que desea contribuir a la comunidad de la que forma parte, sabe que solo con un país de lectores podremos todos salir adelante. La gran diferencia entre una verdadera empresa y un simple negocio es la de ser un agente de cambio en materias culturales y sociales, y no solo un agente económico. El futuro de un país es el mismo de las empresas que trabajan en él. Según las estadísticas, ocho de cada diez niños peruanos no pueden entender un texto. Esos niños nunca van a poder tener los beneficios de la lectura: información, actitud crítica, grandeza de horizontes. Ignoro cuáles son las empresas más poderosas que hayan aparecido en el ranking del 2008, pero creo que una de las mejores inversiones que pueden hacer por el Perú y por ellas mismas es la de actividades de promoción de la lectura, es decir, de promoción del futuro, como lo ha hecho la Fundación del BBVA.