Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
Como siempre hace cuando las denuncias empiezan a incomodarle, el presidente Alan García decidió ayer, después de varios días de silencio, exponerse ante la prensa para tratar de desmarcarse –por lo menos frente a las cámaras– de los escándalos que, en las últimas semanas, vienen protagonizando conspicuos representantes del Apra. Al hacerlo, mandó a todos “al diablo”. Es que no solamente son los audios que involucran a su ex premier Jorge del Castillo, sino también la irregular venta de una extensa playa en el sur a través de la institución que, hasta hace unos días, presidía el secretario general del Apra, Omar Quesada, y la millonaria evasión tributaria de un congresista oficialista. Así, ante la falta de argumentos para defender tales irregularidades, el mandatario declaró que no protege a ningún ‘compañero’ y que “si creen que yo voy a estar tapando, capoteando, ¡vayan al diablo! Yo prefiero al país, para eso me han puesto acá”. Ese comentario lo hizo respondiendo directamente al caso del parlamentario Tomás Cenzano –vinculado a varias empresas mineras que le adeudan al Estado alrededor de 500 millones de soles–, para quien pidió las sanciones correspondientes. “Horroroso. Conversando con la jefa de la Sunat, le dije: Actúe, usted no tiene que tener ningún temor; yo no encubro ni oculto a nadie. Y si los papeles dicen que debe, hay que quebrarlo, nada más, qué pena pues; o que pague con todo lo que tiene”, dijo. Aparentemente afectado porque las denuncias están opacando las obras de su segundo mandato, García lamentó que “ratas y miserables” estén cometiendo, como en Cofopri, “un acto de corrupción asqueroso”. No dudó en afirmar que en la venta de 30 hectáreas de terrenos en Chilca –a menos de 5 mil soles– ha habido una “maniobra organizada y concertada”, por lo que exigió que se investigue y sancione a los responsables y se “expurgue” de Cofopri a todos los malos funcionarios. En esa línea, reiteró su pedido para que la Contraloría General inicie una auditoría en dicha entidad –que abarque los últimos cinco años–, y propuso que el nuevo Código Procesal Penal se aplique en todos los casos de corrupción. ¿DEL CASTILLO EN 2011? En el tema que involucra a Del Castillo, el jefe de Estado manifestó que le corresponde a él explicar las denuncias sobre sus transacciones inmobiliarias, y aunque recordó que su ex premier le había descrito el caso, aseguró que “no conocía la existencia, en ese trámite, del señor (Julio) Vera Gutiérrez”. Agregó que el Parlamento debería –tal como lo ha pedido el mismo congresista– levantarle la inmunidad para que “sea investigado adecuadamente”. Cuando se le preguntó si seguía considerando que él es la mejor carta del Apra para el 2011, respondió muy parco: “Pienso que todo depende de las circunstancias”. Con todo esto, el presidente indicó que todos los apristas deberían realizar una asamblea para analizar el conjunto de la situación y que, de acuerdo con las decisiones que allí se tomen, adoptará las medidas que más le convengan a la nación. Y, aunque el mandatario no quiso decir qué haría él en la situación de Quesada y de Del Castillo, advirtió que “cualquier cosa es sacrificable frente a las necesidades de la nación”.