Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
Ciudad de MÉXICO (AFP).– El hombre que asesinó a sangre fría a dos personas el viernes en una céntrica estación de metro de la capital protagonizó el segundo gran susto que se ha llevado México en los últimos diez días, después de que un religioso secuestrara un avión “por revelación divina”. El agresor del metro, un agricultor del estado de Jalisco (oeste) de 38 años, aseguró –tras ser capturado– que había viajado hasta la capital porque tenía “un mensaje que transmitir”. Así lo informó Miguel Ángel Mancera, titular de la Procuraduría (fiscalía) de Justicia del Distrito Federal. “También habla de la Biblia. Dice que muchas de las cosas que están sucediendo están escritas en la Biblia, entre ellas que puede haber una gran hambruna”, añadió Mancera. No obstante, el procurador advirtió que el detenido, identificado como Luis Felipe Hernández, “confunde discursos. De repente habla de un tema y, después, se va a temas religiosos y después a temas políticos”. La tarde del viernes, Hernández fue sorprendido realizando pintas en un andén del céntrico Metro Balderas. Como se observa en un video registrado por las cámaras de seguridad, la tragedia se inició a las 17:14 horas (local), cuando dos agentes trataron de detenerlo y este, en medio de una multitud, sacó de su mochila un revolver calibre 38 con el que mató a uno de los policías. Tras los primeros disparos, el pánico cundió entre los pasajeros. Sin embargo, uno de ellos, un trabajador de la construcción de 58 años, trató reiteradamente de reducir al homicida hasta recibir un tercer y mortal disparo. Cinco usuarios y un policía también fueron heridos de bala. Finalmente, el agresor, atrincherado en un vagón, recibió un disparo en el hombro derecho y fue capturado.