Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
No es sorpresa, ante los antecedentes de algunos de los grupos que la apoyan, que la candidatura de Susana Villarán empiece a mostrar rajaduras. Si bien el rápido despido del candidato a regidor acusado de violentista demuestra que la Sra. tiene reflejos, también confirma que no realizó un adecuado proceso de selección previo. Creo que es evidente que no tenía ninguna expectativa de llegar a dónde está actualmente y menos aun de ganar las elecciones. Más bien se habría tratado de un ejercicio para ganar espacio político en la izquierda aprovechando que no participa el humalismo en la contienda. Ello explicaría el porqué invitaron a cualquiera a la propuesta al margen de sus posiciones o prontuarios. Ahora tenemos que se ha confirmado que, de ganar la elección Villarán, sería Nílver López, ex dirigente nacional del Sutep, quien se encargaría de la educación en la nueva administración. El Sr. López, quien pertenece a Patria Roja, lideró a su sindicato en una serie de huelgas en 2006 y en 2007 en contra de la evaluación del profesorado, las cuales felizmente fracasaron, pero que de cualquier manera llevaron a desperdiciar más de 60 días de clases en esos dos años. Más aun, el control del sindicato de maestros estatales ha estado en manos de Patria Roja durante 35 años y no lo han soltado al no creer en procesos de elección democráticos. Pero lo realmente dramático es que, en ese lapso, la educación pública ha colapsado, ya que los profesores cuentan con estabilidad laboral absoluta, sin importar si son ociosos, mañosos o alcohólicos. Además, la calidad de la educación nunca era medida y los maestros tampoco aceptaban ser evaluados. Como resultado, en la prueba PISA de la Unesco en 2002 el Perú salió en el último lugar entre los países latinoamericanos con 80% de jóvenes de 15 años –a punto de terminar su educación escolar– sin poder llevar a cabo tareas básicas de lectura, es decir analfabetos. En ese momento, el Sutep, del cual Nílver López era secretario general, ignoró olímpicamente el desastroso resultado. Con esos antecedentes, creo que la Sra. Villarán le debe una explicación al electorado, ya que le dará al Sutep la administración de la educación en Lima cuando la municipalidad la reciba. Así que los padres de familia deben ser alertados, puesto que deben de ser conscientes de que en ese caso sus hijos nunca serán adecuadamente educados.