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“La tecnología ha apartado al médico del paciente”

2010/09/02

Ennio Buffollo es considerado como la máxima autoridad mundial en la cirugía cardiovascular. Vino a Lima, invitado por la Clínica San Pablo y el Colegio Médico, a exponer los últimos avances sobre su especialidad. Aprovechamos su estadía para conversar sobre Medicina (y sobre su vida).

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“Tenía 18 años y no sabía a qué dedicarme. Hice un test vocacional y los resultados indicaron que Medicina era una buena opción. En el colegio fui un buen alumno, pero de pequeño quería ser futbolista. Y, la verdad, mal no lo hacía”. Ennio Buffollo, el médico brasileño que es una autoridad mundial en su especialidad –la cirugía cardiovascular–, nos habla de sus iniciales devaneos vocacionales. DICEN QUE NO HAY BRASILEÑO QUE NO JUEGUE FÚTBOL… Le voy a contar mi historia. Yo era jugador de fútbol sala. Cuando lo practicaba era el mejor de Brasil. En 1963, se hizo una encuesta entre los periodistas especializados de mi país y hubo unanimidad en señalar a los tres mejores atletas de ese año: uno fue Pelé, el gran Edson Arantes Do Nascimento; la otra fue María Bueno, la tenista brasileña que ganó Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos, y el tercero fui yo, un especialista en fútbol sala. Por entonces, gané el campeonato paulista, el campeonato brasileño, el torneo sudamericano, las competencias universitarias… la verdad, ganamos todo. CON ESOS LAUROS, ¿POR QUÉ NO SE DEDICÓ AL FÚTBOL? Porque ya estudiaba Medicina. En 1965 tuve que decidir entre el fútbol y la Medicina. Como sabemos, el fútbol sala es una actividad pasajera, que no podía asegurarme el futuro. Y YA COMO MÉDICO, ¿POR QUÉ SE HIZO CARDIÓLOGO? Tampoco era mi primera opción (risas). Yo quería ser neurocirujano. Fui a hablar con el jefe de la Escuela de Neurocirugía y él me dijo que necesitaba saber alemán y todo el metabolismo de la cirugía. Entonces, empecé con la cirugía cardíaca y, como era una especialidad que recién empezaba –corrían los años 60–, aparecieron muchas oportunidades de desarrollo profesional y personal. ¿CUÁNTO HA AVANZADO SU ESPECIALIDAD DESDE ENTONCES? Mucho. Los tratamientos de los aneurismas de la aorta eran distintos. Ahora uno puede operar a través de una válvula que se instala, por medio de un catéter, en el corazón. Esto genera una situación menos agresiva, más amistosa con el paciente, pues ya no es necesario abrir el tórax: una cosa extraordinaria. Hoy, por ejemplo, podemos hacer dos o tres puentes, y separar el corazón sin utilizar la circulación extracorpórea. Usamos, gracias a la imagen, las técnicas de la tomografía. TECNOLOGÍA Y MEDICINA HAN IDO DE LA MANO… La tecnología ha repercutido en la calidad de nuestro entendimiento. Sin embargo, y esta es una opinión personal, la tecnología ha apartado al médico del paciente. Antes, el contacto entre ambos era mucho más humano. Con la tecnología, uno se dedica a analizar imágenes, a dar tratamientos, pero no hay mayor contacto. ¿POR QUÉ ES NECESARIO ESTE CONTACTO? ¿ACASO NO SON MÁS PRECISOS QUE EL HOMBRE UNA MÁQUINA DE RAYOS X, UN TOMÓGRAFO, UN MICROSCOPIO? Todo lo que usted ha nombrado son instrumentos que nos ayudan a dar un tratamiento, pero tan importante como esto, es necesario que el médico sepa el nombre de quien trata, su voluntad de cura. Es muy importante que el paciente confíe en su médico. Y, lamentablemente, esto falla hoy. ¿CÓMO EVITAR LOS MALES CARDÍACOS? A través de la prevención primaria. Los factores de riesgo son el tabaco, la diabetes, la presión alta, el colesterol elevado, una vida sedentaria. Si desde el principio se corrigen estos factores, se pueden evitar los males cardíacos. Felizmente, hoy la población vive más porque los ha identificado (y combate). ¿Factores genéticos? Los hay. ¿HEMOS CAMBIADO NUESTROS ESTILOS DE VIDA O EL AVANCE DE LA MEDICINA NOS ESTÁ AYUDANDO A VIVIR MÁS? La Medicina y los fármacos, sin duda, han avanzado y ayudado, pero, por ejemplo, sin el ejercicio físico es imposible controlar a un diabético. El sedentarismo es un factor de riesgo muy alto. ¿La pobreza incide en los males cardíacos? No. La obesidad es un problema mundial: ocurre en EE.UU., en Europa, aunque algunos sostienen que en los países en desarrollo el problema es mayor. Hoy, la mortalidad cardiovascular en los países en desarrollo es mayor que en Europa y EE.UU. ¿HAY MUCHA DISTANCIA ENTRE LA PRÁCTICA MÉDICA? Hoy la información es global. Claro, el acceso a estas técnicas nuevas varía de acuerdo al poder económico del país.