Domingo 27 de mayo del 2012 | 21°
Desde todos los frentes se escuchan voces que advierten sobre un posible matrimonio político entre el Partido Aprista y el fujimorismo. La base de esta especulación se halla en el poco respaldo a la labor de la Procuraduría Ad Hoc para el tema de la extradición del prófugo ex mandatario. Las declaraciones del ex procurador ad hoc Antonio Maldonado (y de su ex adjunto, Iván Montoya) respecto a la falta de apoyo por parte del presidente del Consejo de Defensa Judicial del Estado (CDJE), el aprista Moisés Tambini del Valle -quien criticó las apelaciones presentadas en los casos anticorrupción archivados- se suman a estas suspicacias. EL LETRADO Y LA ESTRELLA. La filiación del actual coordinador de los procuradores del Estado con el aprismo es conocida. Tambini fue candidato al Parlamento Andino por el Apra, diputado por el departamento de Junín en el primer gobierno de García y, también, fue su abogado en las investigaciones judiciales en las que se le involucró. Sobre el respaldo que Tambini brindó a la Procuraduría Ad Hoc para los casos Fujimori-Montesinos, lo dicho por Antonio Maldonado a la prensa antes de su viaje a Santiago de Chile en agosto pasado es revelador: "La única persona que tuvo una actitud crítica (a la labor de la procuraduría) fue el doctor Tambini, quien cuestionó por qué la procuraduría expresaba quejas respecto de decisiones judiciales en las que se resolvía la prescripción de ciertos casos de corrupción". Sobre este punto, el aludido fue consultado por Perú.21 y confirmó lo dicho por el ex procurador pues, según dijo, "en un caso penal en que haya operado la prescripción, ¿para qué se va a interponer recursos impugnatorios? Si se tiene que declarar la prescripción no queda otra cosa". Pero hay más. Esta falta de apoyo se puso nuevamente de manifiesto durante una reunión convocada por Tambini en su oficina, ubicada en el mismo local del Ministerio de Justicia, la última semana de setiembre. Según fuentes de la procuraduría que prefiere por ahora el anonimato, en el cónclave se anunció al recientemente nombrado procurador Carlos Briceño la decisión de reducir, en los próximos meses, el número de abogados designados a su despacho, además de la resolución del contrato de la procuradora adjunta Janeth Briones -quien optó por renunciar ante el anuncio- y de la abogada a cargo de la investigación fiscal a Luis Giampietri, denunciado por las presuntas irregularidades en once licitaciones convocadas por el Comité de Adquisiciones de la Marina, que él presidió entre 1994 y 1995. Quedó claro (en la reunión) que no existe por parte del doctor Tambini la intención de respaldar a la procuraduría. Esto confirmó lo que nos anunció en junio un importante miembro del Partido Aprista: que para el Apra no era conveniente la pronta extradición de Fujimori porque eso perturbaría la agenda del país, por lo que debíamos patearla lo más lejos posible, revela la fuente. Aunque Tambini ha señalado que la reducción del personal de la procuraduría es parte de la política de austeridad del Gobierno (ver recuadro), llama la atención que esta se anuncie en momentos en que el proceso de extradición está en su fase culminante. RELACIONES PELIGROSAS. Por si eso no fuera poco, existe otro hecho que relaciona al procurador Tambini con gente vinculada con actos de corrupción. Su hija, la notaria Mónica Tambini Ávila, mantiene una relación sentimental con el ex parlamentario tránsfuga Alberto Kouri, protagonista del vladivideo que provocó la caída del régimen fujimorista. Los contactos que este personaje -quien recuperó su libertad recién en abril de 2006- pudiera obtener de esta relación son, cuando menos, perturbadores. El pasado 20 de julio, en el Museo Pedro de Osma, en Barranco, la doctora Tambini presentó su libro Manual del Derecho Notarial, en compañía no solo de su pareja sentimental, sino también de la hoy ministra de Justicia, María Zavala, quien es muy allegada a la hija del procurador. La falta de apoyo de la ministra a la labor de la procuraduría también fue advertida por el ex procurador Maldonado, quien reveló en entrevista con El Comercio la negativa de Zavala a nombrar un cuarto procurador adjunto pretextando falta de dinero, pese a que -según el ex defensor del Estado- el ex presidente Alejandro Toledo, antes de culminar su gestión, previó en el presupuesto 2006 la contratación de un abogado más. Otro personaje que ha asistido al local de la Notaría Tambini, ubicado en San Isidro, es el presidente Alan García, quien el último Día del Padre acudió allí para participar en el homenaje preparado para la ocasión.