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Suspicacias por nuevas facultades del Foncodes

2009/08/21

Jefe de entidad dice que solo autorizará el inicio de los estudios técnicos. No aprobará obras.

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La publicación de una resolución en El Peruano, a través de la cual el Ministerio de la Mujer delegó al director ejecutivo del Fondo de Cooperación y Desarrollo Social (Foncodes), Carlos Arana, la facultad de “autorizar la fase de inversión del Ciclo de Inversión Pública y, en consecuencia, la elaboración de los expedientes técnicos o estudios definitivos, así como la ejecución de los proyectos declarados viables en el marco del SNIP”, generó suspicacia y preocupación. La ex ministra de la Mujer Carmen Vildoso manifestó que la norma es inobjetable desde el punto de vista legal y comprensible en el aspecto operativo, pero dijo que “políticamente preocupa que una persona tenga demasiada discrecionalidad en el manejo de fondos de tanta magnitud (100 millones de soles para proyectos de infraestructura social), más aún cuando ni siquiera se ha nombrado a un viceministro de Desarrollo Social”. En diálogo con Perú.21, Vildoso expresó que “ante la ausencia del viceministro, la concentración de poder es mayor en el jefe del Foncodes, debido a que ya no hay ningún filtro”. Por su parte, el ex director ejecutivo del Foncodes Pedro Francke advirtió un probable relajamiento de los controles en la elaboración de los proyectos, que podría resultar contraproducente si es que se aprueban obras sin la calidad mínima requerida. SIGUE EL SNIP. En respuesta a esos señalamientos, Arana aseguró a este diario que la delegación de facultades no implica el salto de ninguna etapa de control, alegando que los proyectos continuarán pasando por el SNIP. “Nosotros solo vamos a autorizar el inicio de los estudios definitivos de los proyectos. No aprobamos nada, la que aprueba es la Oficina de Programación e Inversiones (OPI) del ministerio”, explicó, tras garantizar que no habrá uso político en las obras. A su turno, la ministra Nidia Vílchez aclaró que la delegación de facultades otorgadas a Arana no busca ningún manejo político de los núcleos ejecutores, sino que es un procedimiento normal y nada sorpresivo, que realiza el Mimdes todos los años.