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Suboficial celosa golpeó y quemó viva a Rina

2010/02/09

Gladys Vásquez confesó, con lujo de detalles, cómo asesinó a artista folclórica. Agentes descartan la participación del comandante PNP Ángel Vizcarra Palomino.

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Las investigaciones en torno al caso de la cantante folclórica Rina Luzmila Chiara Prado (24) –quien desapareció el 14 de enero y cuyo cuerpo fue hallado carbonizado en Pachacamac– llegaron a su fin. El reporte de las llamadas encontradas en el celular de la principal sospechosa –la suboficial PNP Gladys Vásquez Gonzales–, el testimonio de uno de los sicarios y la declaración de un testigo clave obligaron a los tres detenidos a confesar su participación directa en el homicidio. Acorralada, Gladys Vásquez procedió a contarlo todo. Y su relato fue atroz. Así lo informó ayer el general César Guardia, jefe de la Dirección de Investigación Criminal de la PNP. PASO A PASO. Todo fue por celos. Vásquez pidió la ayuda de tres personas: su amiga íntima Dina Pacheco Medina (55) y sus dos hermanos, Jesús y Darío, de 62 y 60 años, respectivamente. La mujer se había enterado de que su esposo, el comandante PNP Ángel Abel Vizcarra Palomino, mantenía una relación con Rina y, peor aún, descubrió que la cantante estaba embarazada del policía. Fue precisamente este detalle el que habría llevado a la suboficial a tomar una drástica decisión. Jesús Pacheco Medina fue el encargado de citar a Rina Chiara. Le dijo que era un empresario de eventos folclóricos. Así, con engaños, logró llevarla al domicilio de Dina Pacheco. Sus cómplices lo esperaban. Una vez que se encontraron en el inmueble, Rina fue sorprendida por la esposa del comandante. Los Pacheco contaron que la suboficial le habría dejado en claro que ella (Rina) era solo la amante. José Luis Huirse, abogado de Dina Pacheco, explicó que la policía golpeó a Rina con una pistola hasta desmayarla. Luego le hizo ingerir un somnífero para, después, intentar ahogarla metiendo su cabeza en una batea con agua. No contenta con eso, la agente habría cogido una soga para ahorcarla. Finalmente, la quemó cuando aun estaba viva. Los sicarios habrían ayudado a concretar el homicidio. La pena para los autores materiales e intelectuales del crimen sería de entre 25 y 30 años de cárcel.