Además:

“Son solo abigeos”

2009/04/13
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En la historia de la política peruana ha quedado acuñada la frase displicente con la que en el inicio del gobierno de Belaunde se habría calificado las primeras acciones de Sendero, de que se trataba solo de abigeos. Esa actitud habría permitido que se perdiera valioso tiempo y que los terroristas ampliaran su campo de actividad en todo el país antes de que el Estado reaccionara. Lamentablemente 28 años más tarde, y pese a que todavía estamos combatiendo a Sendero, parece que vamos por el camino a cometer la misma equivocación. El sábado, cuando informamos de las emboscadas que sufrieron las patrullas militares, instamos al gobierno a no minimizar el serio problema que tiene entre manos. Pero dicho y hecho. Tanto el premier como el ministro de Defensa han tratado de restarle gravedad a la situación con comentarios desacertados que más bien confirmarían que no estaban preparados para el recrudecimiento del terrorismo, claro reflejo de improvisación. Más aun, se ha confirmado que las dos terceras partes de los efectivos militares en el VRAE son conscriptos cumpliendo su servicio militar. Súmele a eso la falta de equipamiento demostrada en la incapacidad de poder comunicarse con las patrullas y tenemos un negligente cuadro de abandono al personal en la zona más peligrosa del país por parte del alto mando militar ¿No deberían estar en el VRAE las fuerzas élite del Ejército bien equipadas y pertrechadas en lugar de soldados adolescentes indefensos e inexpertos? O es que los comandos están muy ocupados parodiando constantemente para congresistas y visitantes extranjeros el rescate de la embajada del Japón. Por otro lado, la urgencia de hacer sentir la presencia del Estado en esa zona se ha repetido hasta la saciedad pero poco es lo que realmente se ha ejecutado. Ahora se dice que, finalmente, se cuenta con un presupuesto adecuado, pero de poco sirve tenerlo si no es visiblemente invertido para beneficio de la población. Incluso el VRAE debería ser el primer proyecto en el cual se mida la eficiencia del gerente estatal para recompensarlo o sancionarlo de acuerdo al resultado, esquema que Servir ha anunciado que se aplicará a partir de junio. En suma no se puede ocultar la gravedad de la situación y el gobierno será el responsable si no toma acción.