Actualidad | Mar. 29 jul '08

Sin grandes novedades, hasta ahora

Autor: Martín Tanaka
No hay que dejarse llevar por las impresiones: el resultado de la elección de la nueva Mesa Directiva del Congreso no mostró novedades. Hace un año, el aprista Luis Gonzales Posada fue electo con 66 votos, exactamente igual que Javier Velásquez; antes estuvo en la Mesa Directiva la fujimorista Martha Moyano, ahora Alejandro Aguinaga; antes el upepista Aldo Estrada, hoy Álvaro Gutiérrez; antes el congresista tránsfuga Carlos Torres, hoy la indisciplinada Fabiola Morales, quien no respetó la posición de la bancada de Unidad Nacional.

Esta indisciplina tampoco es novedad; hace un año, Morales no votó por Javier Bedoya, sino por Gonzales. La cosa podría haber cambiado si los fujimoristas hubieran votado por la oposición a cambio de una Mesa Directiva “menos opositora”; ella no podía aceptar eso, así que todo quedó como hace un año.

Quienes hoy especulan sobre qué compromisos 'non-sanctos’ habría asumido el Gobierno con el fujimorismo, a cambio de sus votos, y hablan nuevamente de una alianza, negociación e intercambios entre ellos tendrían que preguntarse qué hizo el Gobierno el último año a cambio de su apoyo a Gonzales, más allá de la vicepresidencia de Moyano. Todo indica que muy poco o nada. Es decir, en los dos primeros años de gobierno, el Apra ha tenido el apoyo del fujimorismo sin dar nada sustantivo a cambio; nada respecto del juicio a Alberto Fujimori en particular, que es lo que verdaderamente les interesa. ¿Por qué entonces las bancadas aprista y fujimorista son las que más coinciden en el Congreso? Porque comparten una misma visión del país, simplemente. Por eso coinciden también frecuentemente con Unidad Nacional.

¿Cambiarán las cosas desde ahora? Algo nuevo es que todos los grupos políticos tratarán, cada vez más, de marcar distancia con el Gobierno, considerando su desgaste y pensando en las elecciones de 2010-2011.
Por eso, en las últimas semanas y meses, más que la confirmación de una alianza entre aprismo y fujimorismo, lo que vemos son cada vez más conflictos entre ellos (preguntarle a Jorge del Castillo al respecto).

Así, mantener el apoyo del fujimorismo y de otros grupos empezará a ser costoso: ¿hasta qué precio estará dispuesto a pagar el Gobierno? Movidas judiciales a favor del procesado Fujimori parece algo excesivo, pero debemos estar atentos a esto. De otro lado, será clave ver hasta cuándo se mantendrá Jorge del Castillo en la Presidencia del Consejo de Ministros y quién lo reemplazará.

Tampoco ha habido novedades en el discurso del presidente García. En la élite gubernamental prima la idea de que las cosas van básicamente bien, que los problemas están en una mala estrategia de comunicación, que hay que saber capear el temporal. Así que probablemente hacia adelante prime mucho más la continuidad que el cambio.


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