Domingo 27 de mayo del 2012 | 21°
Ante la imposibilidad de conseguir una respuesta afirmativa del Parlamento, el legislador aprista Javier Valle Riestra planteó, ante la Sétima Sala Civil de la Corte Superior de Lima, una demanda de amparo contra la Mesa Directiva por no tramitar su renuncia al cargo de congresista. El caso se verá el martes 16. ¿Por qué ha llevado su caso hasta el Poder Judicial? Porque yo presenté (a la Mesa Directiva) mi renuncia en marzo pasado y no respondieron ni sí ni no. Como yo no puedo estar esperando indefinidamente, he planteado un amparo que tiene diversas premisas. Primero, no todo lo que está en la Constitución es constitucional. Si el presidente puede renunciar, por qué no puede renunciar un congresista, eso no es congruente. Yo quiero ajustarme a mi vocación, además, este es un sistema unicameral que yo condeno por antidemocrático. Pero cuando usted postuló el Congreso ya era unicameral. Sí, de acuerdo, pero yo fui con la consigna de que podríamos restaurar la Carta del 79, que había sido arbitrariamente derogada el 5 de abril de 1992. No se hizo tal cosa, y por eso me siento absolutamente incómodo con un sistema parlamentario estéril, fatigante. Usted dice que no es su vocación, pero ¿acaso no ha sido constituyente, senador y diputado? Pero el que tenemos es un sistema decadente, en el que solo se puede hablar cuatro minutos. Entonces, no es su vocación ser congresista en este Parlamento. Yo ya cumplí mi tarea, voy a cumplir 77 años, ya tengo una biografía hecha, hay que dar paso a los jóvenes. Además, siempre se ha podido renunciar en las constituciones del Perú. ¿Y dónde está la supuesta violación de sus derechos fundamentales? Si el Presidente de la República puede renunciar, por qué no puede renunciar un congresista, que pertenece a un cuerpo colegiado de 120, y se tiene accesitario, no ocurre ningún trastorno en el Perú. Como la Constitución tiene que ser interpretada coherentemente no puede haber cláusulas contradictorias. De acuerdo con reglas constitucionales y principios de derechos humanos no escritos en defensa de la libertad a seguir mi vocación y cuidar mi salud estoy seguro de que la sala va a amparar mi derecho y, si lo hace, como ya es segunda instancia, me marcho. Y si pierdo, me voy al Tribunal Constitucional. ¿Cómo se conjugan esos derechos que usted cree conculcados con la responsabilidad política y el respeto al voto de las personas que lo eligieron? Pero con ese criterio un diputado no podría ser acusado constitucionalmente y la cámara no podría acusarlo ante el Poder Judicial, por respeto a los electores. En sus alegatos, usted alude a una afectación de sus derechos fundamentales, un problema de salud, pero también una incomodidad por la actuación de algunos apristas. Yo nunca he traicionado una consigna del partido, pero, por ejemplo, sale (Mauricio) Mulder, que me ataca y dice que Valle Riestra no pertenece al partido, es un opositor independiente; o Del Castillo, que dice que Valle Riestra no representa ni al Gobierno ni al Apra. Eso contribuye a crear una situación más incómoda. Todo ese clima contribuye –además de mi vocación por determinadas actividades laborales, profesionales y mi salud– a una mayor tensión, a un mayor malestar y a justificar por qué me quiero ir. ¿Por qué no puede esperar hasta que se apruebe en el Congreso la renovación por tercios, el bicameralismo? Primero, porque ya estamos a la mitad del Gobierno y esos cambios no vienen. El único cambio es que yo voy a pasar del más acá al más allá.