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La “Sección Femenina”

2009/05/16
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“ Si tu marido te pide prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes”; “si él siente la necesidad de dormir, no le presiones o estimules la intimidad”, pero “si sugiere la unión, accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante”. Estas normas de conducta sexual estuvieron vigentes en España desde 1934, cuando la dictadura de Franco se impuso luego del brevísimo periodo de libertad de la Segunda República. Las mujeres aún no habían asimilado su nueva condición –podían votar, elegir a sus parejas y ser dueñas de su sexualidad– cuando la dictadura impuso una vuelta aún más radical al pasado a través de la poderosa “Sección Femenina” de la Falange. Como las mujeres no podían pertenecer a la Falange, partido fundado por José Antonio de Rivera, su hermana Pilar creó la Sección Femenina desde donde difundió esa suerte de catecismo que conminaba a la mujer a ignorar sus propios deseos, a limitar su sexualidad a la satisfacción del marido, a reconocer que “nos falta el talento creador reservado por Dios para inteligencias varoniles” y que está en la naturaleza femenina “el deseo de encontrar a quien someterse”. Hoy inaceptable o “políticamente incorrecto”, el modelo se difundió aquí explicitamente a través de cursos como Educación Familiar, desde púlpitos y confesionarios. Quién sabe si subterráneo, sigue vigente en algunos reductos.