Además:

Se dio el gusto

2011/06/16

El recuerdo de Alan García. Haciendo oídos sordos a las críticas, el Gobierno apuró el paso y terminó de levantar el Cristo del Pacífico en el Morro Solar de Chorrillos.

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No le importó nada ni nadie más que su obsesión por construir una estatua que simbolice su gestión. El presidente Alan García hizo caso omiso a todas las críticas y a los pedidos de reconsideración y, en tiempo récord, terminó de levantar el polémico Cristo del Pacífico en el Morro Solar de Chorrillos. Al mediodía de ayer, la efigie blanca –similar al Cristo del Corcovado de Río de Janeiro– ya era vista desde los distritos costeros de la capital, tan solo cinco días después del inicio de las obras. El proyecto fue un “regalo” de la compañía brasileña Odebrecht, que donó 833,437 mil dólares, y del propio mandatario, quien aportó 100 mil soles de sus ahorros. La inauguración está prevista para el 29 de junio. Horas antes, la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, quien reclamó porque no fue consultada, le había enviado una carta al jefe de Estado reiterando su disconformidad y pidiendo la reubicación del monumento. “Habiendo tantos arquitectos y artistas, se pudo haber convocado a un concurso y no hacer las cosas de esta manera. Debemos aprender a coordinar”, indicó. En su cuenta de Twitter, señaló que las donaciones privadas deberían destinarse a la gente “que está pasando frío en Lomo de Corvina y en Puno”. Para el arqueólogo e historiador Luis Guillermo Lumbreras, la estatua demuestra la “impresionante vocación monárquica” de Alan García, “quien se olvidó que vivimos en una República y decidió una obra sin consultarle a los expertos. Seremos algo así como la sucursal de Río. Será el símbolo al mal gusto. Tendremos que acostumbrarnos”, agregó. Consultado por este diario, el analista político Ricardo Vásquez Kunze afirmó que el apresuramiento del jefe de Estado por concluir el monumento sin importarle los cuestionamientos respondería a una “rabieta”, a una “pataleta” al final de su gestión. SÍ ES POSITIVA. Así como tiene detractores, el Cristo del Pacífico tiene defensores. El excandidato a la vicepresidencia por Fuerza 2011, Rafael Rey, consideró que se trata de una iniciativa “positiva y totalmente respetable” y de una estructura “bonita” desde el punto de vista estético. “Justo estoy en Larcomar y la estoy mirando. Junto a un cerro que no es nada atractivo, me parece estupenda la figura de Cristo. A la alcaldesa le diría que se dedique a trabajar. Tienen derecho a saltar y a protestar, pero el presidente también tiene derecho a decidir. Si no les gusta, mala suerte”, aseveró. Según dijo, un “defecto bastante huachafo” de algunos peruanos es cuestionar las iniciativas. En diálogo con Perú.21, el legislador aprista Javier Valle Riestra comentó que el Cristo del Pacífico es una pieza “maravillosa” y que las críticas responden a una “actitud histérica, anticristiana y de falta de escrúpulos”. En opinión del expresidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Luis Bambarén, la estatua podría convertirse en un centro de peregrinación religiosa. Pidió, además, que se dejen de lado las confrontaciones.