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Se descarta atentado a la fiscal de la Nación

2009/02/02

Modus operandi de delincuentes confirman que fue un acto de criminalidad común. Gladys Echaíz salió de su vivienda sin escolta de seguridad y solo con chofer y un agente.

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Cuando todo hacía pensar que el ataque que sufrió, la noche del sábado, la fiscal de la Nación, Gladys Echaíz, tenía como propósito amedrentarla o, en el peor de los casos, atentar contra su vida, las investigaciones policiales y fiscales determinaron que lo que sucedió realmente fue un intento de asalto. De acuerdo con fuentes de la Policía y de la Fiscalía consultadas por Perú.21, Echaíz fue víctima de delincuentes comunes que, arma en mano, interceptaron el vehículo Hyundai color azul del año 2006 en el cual se desplazó desde su vivienda, ubicada en el distrito de La Molina, hacia el centro de estética Natale, en Jesús María. Si bien estuvo en medio de la balacera protagonizada por los criminales y un efectivo de su seguridad, la titular de la Fiscalía salió ilesa. HECHOS CLAROS. Fuentes de la Dirección de Criminalística (Dirincri) y de la Fiscalía confirmaron a este diario que los delincuentes pretendieron apoderarse del vehículo sin percatarse quién era la persona que estaba a bordo del mismo, tal como informó el coronel Canya Oré, jefe de la División de Homicidios de la Dirincri, al fiscal a cargo de las investigaciones, Miguel Espinoza. “Acá hablamos de delincuentes comunes que quisieron robar el auto. De haberse tratado de un atentado, hubieran disparado de frente contra la fiscal. Este es el modus operandi de delincuentes dedicados al robo de vehículos, no atentados”, precisó una fuente policial dedicada a las investigaciones. Y si eran solo criminales comunes ¿por qué no actuó la escolta policial de la titular del Ministerio Público? Según consta en el atestado, Echaíz abandonó su vivienda sin su personal de resguardo y acompañada solo de su chofer y del suboficial Manuel Silva, quien era el único que portaba armamento y pudo repeler el ataque. “Algunos dignatarios suelen utilizar su escolta de seguridad solo para diligencias oficiales. Cuando se trata de trámites personales se desplazan solo con su chofer. Esto es algo común”, refirió, por su lado, la fuente fiscal. Fueron precisamente Silva y el chofer quienes confirmaron – en su declaración ante el fiscal y los peritos policiales – que la escolta policial no los acompañó la noche del asalto. Como únicos testigos del ataque, ambos deberán acudir hoy a la Dirincri para elaborar el identifaz de los delincuentes. “Ellos pueden reconocerlos, sobre todo al delincuente que se acercó al vehículo y apuntó al chofer”, refirió la fuente de la PNP. De los 11 casquillos de bala que disparó el suboficial Silva, ninguno impactó en los criminales, por lo que se descartó también la suposición del ministro del Interior, Remigio Hernani, respecto de que uno de los delincuentes habría sido herido. LA TESIS DEL ATENTADO. Pese a las conclusiones preliminares de la propia Policía, ayer por la mañana, Hernani consideró que “el atentado fue un intento de atemorizar y callar” a Echaíz por la investigación de los 'petroaudios’. Así, ordenó de inmediato que se incremente el personal de seguridad asignado a la magistrada. La misma interpretación –que el ataque pretendió amedrentar a Echaíz– tuvo la ministra de Justicia, Rosario Fernández, aunque en su caso consideró que “todas las hipótesis deben ser evaluadas”. SEGUIRÁ TRABAJANDO. Por su parte, la propia fiscal de la Nación no descartó que el episodio que vivió en Jesús María esté vinculado a las investigaciones de la Fiscalía en torno al 'chuponeo’. Sin embargo, aseguró que no se dejará amedrentar y que continuará trabajando como siempre. Echaíz –quien ayer viajó a Trujillo– señaló que las investigaciones sobre casos de corrupción continuarán “con o sin ella”.