Domingo 27 de mayo del 2012 | 21°
“El Perú era un auto que corría a 120 kilómetros por hora y, ahora, ha bajado su velocidad a 50, pero el auto sigue andando, mientras otros se han ido por el barranco”, afirmó el ministro de Economía, Luis Carranza, para graficar el efecto de la crisis externa en la economía peruana. Pese a su optimismo, el funcionario reconoció que su despacho está ajustando a la baja el crecimiento del PBI para 2009. “A fin de mes se publicará la revisión del Marco Macroeconómico Multianual (MMM). Se prevé que la economía crecería dentro de un rango de 2% a 3% este año”, sostuvo Carranza. El estimado de mayo era de 3.5% y, en junio, se bajó a 3%. Asimismo, indicó que el segundo trimestre será el peor del año, tras confirmar que se espera una caída de 2% en junio. Así, señaló que la expansión económica de la primera mitad del año será cercana al 0.5% o 0.6%. “Habrá una recuperación del PBI en el tercer y cuatro trimestres. Lo que más nos ha golpeado es la incertidumbre; por eso ha sido importante dar señales al mercado, como el beneficio de la depreciación acelerada para las edificaciones”, explicó. NO MÁS CAMBIOS. El titular de Economía descartó modificaciones al Plan de Estímulo Económico (PEE), pero indicó que se tiene prevista la reasignación de los recursos dentro de cada ministerio. “Lo que se está haciendo es mover los presupuestos en el interior de cada sector. Por ejemplo, si ya no se va a hacer un hospital, usar ese dinero para financiar otros proyectos. Pero no habrá ampliación de presupuestos”, aclaró. Apuntó, además, que la inversión pública debe medirse no solo por su avance de ejecución, sino también por el crecimiento del gasto respecto al año pasado. En ese sentido, informó que la inversión pública del Gobierno Central y de las regiones ha aumentado 50% en lo que va del 2009. El ministro rechazó de plano incentivos tributarios, como la rebaja del IGV o del Impuesto a la Renta, dado que existen necesidades que cubrir en materia social. También descartó más modificaciones a la ley de canje de obras por impuestos, al decir que se necesita un nivel de control para evitar un exceso de endeudamiento en los gobiernos regionales y locales. Finalmente, sostuvo que está a la espera de un programa bien diseñado para poner en marcha el 'bono del chatarreo’ con miras a la renovación del parque automotor.