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Relaciones sofocantes

2011/08/20

Si eres muy obsesiv@ con tu media naranja acabarás por romper en pedazos el amor. Ha llegado la hora de cambiar, aunque sea difícil.

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Patty y Jean eran enamorados. La pasaba bien, pero a medida que transcurría el tiempo algo comenzó a cambiar. Jean se aferró de un modo irracional a Patty. La llamada cada media hora, la iba a buscar a su trabajo, quería estar con ella todo el fin de semana. No la dejaba en paz. Un día, Patty se aburrió y decidió terminar su relación. Jean casi se mata por “amor”, por lo que tuvo que llevar un largo tratamiento psicológico para olvidar a esta chica e iniciar una nueva vida. Esta historia no es poco común, según la psicóloga Rosa Mena. De acuerdo con la especialista, esto se origina por un problema de baja autoestima y porque algunas personass se vuelven emocionalmente dependientes de sus parejas. Es por ello que se genera la desconfianza. Así, hombres y mujeres tratan de controlar al máximo a sus medias naranjas. Según la especialista es necesaria la comunicación para evitar llegar al extremo de tirar a la basura la relación. “Se deben delimitar los espacios para que ambos tengan sus tiempos libres. Por lo menos, una vez por semana, deben salir con sus amigos por separado”, recomendó la psicóloga. La especialista señala que se debe tratar de no caer en la rutina. Además, se deben hacer cosas nuevas. Pero la pesadilla se puede evitar si desde el comienzo se ponen límites, sobre todo si la persona es posesiva y controladora. No se debe olvidar que cada uno tiene un espacio, y que el otro tiene que respetarlo, por más enamorado que esté. De lo contrario la relación tendrá un final nefasto que incluso podría terminar en las páginas policiales de los diarios.