Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
Las altisonantes declaraciones del mandatario boliviano –tanto las de las últimas semanas como las de años atrás– ponían en evidencia lo que, ayer, el canciller José Antonio García Belaunde reconoció con todas sus letras: “La dificultad mayor que tenemos en la región es Bolivia. Hay una relación complicada de manejar”. Indicó que esa situación se explicaría, no por una falla en la diplomacia de Torre Tagle, sino por un “viejo rencor antiperuano que el presidente Evo Morales siente desde antes de que fuera diputado” y por su afán de representar los intereses de las poblaciones altoandinas del Perú. En declaraciones a RPP, el canciller negó que nuestro país se encuentre aislado internacionalmente por ese hecho y por la situación con Chile a raíz de la demanda marítima, tras resaltar que, en este último caso, el tema está canalizado en la Corte de La Haya y no debe “contaminar” el resto de la relación. PRECIPITADO. A propósito de ello, el canciller afirmó que la estrategia “vocinglera” o “mediática” que Chile viene desarrollando no tendrá ningún impacto en el tribunal de La Haya, y también dijo que Chile se precipitó al pensar que ya tenía a una tercera parte involucrada en el juicio, “toda vez que Ecuador ha aclarado que no ha pensado ir a la Corte”. Entre tanto, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, reiteró su voluntad de “construir una relación normal e inteligente con el Perú”, y señaló que su país estará unido para defender su soberanía.