Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
Inviable, imposible, de locos... Estos fueron algunos de los calificativos de congresistas, alcaldes y especialistas respecto a la propuesta del burgomaestre de Surquillo, Gustavo Sierra, para legalizar la venta controlada de drogas a los adictos a través del Ministerio de Salud. Para la mayoría de autoridades, hacer un padrón oficial de drogadictos y legalizar la venta de cocaína o marihuana solo generaría inseguridad. Ni siquiera los alcaldes de otros distritos –que, según Sierra, iban a ser los primeros en apoyar su polémica propuesta– se pronunciaron a favor. Por el contrario. Para el burgomaestre del Rímac, Víctor Leyton, esta iniciativa es inaplicable a nuestra realidad. En su opinión, rehabilitar a los drogadictos reduciéndoles la dosis de forma gradual no daría ningún resultado. “Mi distrito tiene serios problemas de microcomercialización. Si las sustancias ilegales se ofrecen en las farmacias, la venta en las calles continuará. Hay que tener en cuenta que la droga está muy ligada a la delincuencia. Esta se incrementaría”, enfatizó Leyton. La misma posición tuvo el alcalde de Lince, Martín Príncipe. “Como médico, considero que la adicción es una enfermedad que se debe tratar en el tema familiar, psicológico y médico, y no abasteciendo a los adictos”, señaló. CARGAMONTÓN. Estas no fueron las únicas críticas a Sierra y a su propuesta. El presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, también alzó su voz en la polémica. En tal sentido, dijo que el planteamiento es “de mal gusto” y una “equivocación” de Sierra. Tras expresar su rechazo, Simon recordó que estas sustancias son un problema que debe ser combatido y no fomentado. “Es increíble que una autoridad proponga la siembra de una droga para el uso personal. Esto incentivaría la adicción”, manifestó el premier. Rómulo Pizarro, presidente de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), también fue duro en sus críticas. Afirmó que tratar de controlar el consumo de estupefacientes dándoles cocaína o marihuana a los adictos es absurdo. “Si su propuesta es que se trate a estas personas, eso es importante. Pero, si solo vamos a llevar una relación de ellos, ¿cómo controlar su consumo? ¿Dándoles más drogas?”, se preguntó. El tema también fue criticado por el embajador de Estados Unidos en el Perú, Michael McKinley, durante una ceremonia internacional realizada en Lima. Perú.21 convocó a un debate en nuestro Twitter (http://twitter.com/Peru21pe), y las opiniones estuvieron divididas (ver recuadro). A FAVOR. El especialista en temas de narcotráfico Hugo Cabieses opinó que el planteamiento de Sierra es “sugerente y una buena forma de mitigar daños mayores en los adictos”. Añadió que para desarrollar esta propuesta sería necesaria una buena campaña educativa y preventiva del Ministerio de Educación y de otras instituciones. Por su parte, el alcalde de Surquillo, Gustavo Sierra, reafirmó su posición ayer y aseguró que le presentará su iniciativa al Ejecutivo.