Además:

¿Quién es el dueño del futuro? (I)

2010/01/11
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Un notable artículo del profesor estadounidense James Petras explica la diferencia entre las estrategias aplicadas por Estados Unidos y China para consolidar sus respectivos poderes. Según Petras, China, al igual que Corea del Sur, se ha abocado al crecimiento económico mientras EE.UU. se está limitando a actividades militares. A partir de las informaciones contenidas en un solo número del Financial Times –¡un solo número!–, Petras ilustra sobre la construcción de ambas estrategias. Todas las noticias citadas pertenecen a esa edición del diario y son un grito dirigido al sentido común de la nación que hasta hoy es superpotencia. Léalas y hágase su propia opinión: 1) Mientras Obama pide una “revisión de la lista de organizaciones terroristas”, China inaugura el tren de pasajeros más rápido del mundo. 2) Mientras Obama crea un cuarto frente de batalla (Yemen) en la 'guerra contra el terror’ –después de Irak, Afganistán y Pakistán–, Corea del Sur gana un contrato de 20,400 millones de dólares para el desarrollo de centrales nucleares de uso civil en los Emiratos Árabes Unidos, superando a sus competidores de EE.UU. y Europa. 3) Se destaca la red de ferrocarriles china y su superioridad sobre la de Estados Unidos. El ultramoderno tren de alta velocidad chino transporta a los pasajeros entre dos ciudades importantes, a 1,100 kilómetros de distancia en menos de tres horas, mientras que el tren 'express’ “tarda 3 horas y media para cubrir los 300 kilómetros entre Boston y Nueva York”. Además, mientras el sistema ferroviario de pasajeros estadounidense se deteriora por la falta de inversión y mantenimiento, China gasta 17,000 millones de dólares en la construcción de su línea de alta velocidad, y planea la construcción de 18,000 kilómetros de nuevas vías de su ultramoderno sistema para el 2012, mientras que EE.UU. gastará una suma equivalente en la financiación de su ofensiva militar en Afganistán, Pakistán y Yemen. 4) China construye un sistema de transporte que une a los productores y los mercados laborales de las provincias del interior con los centros de fabricación y puertos de la costa, mientras que EE.UU. sigue aferrado a su política de enfrentar la 'amenaza islamista’ en una “guerra sin fin contra el terror”. Ocupación y guerras contra los musulmanes han desviado cientos de miles de millones de dólares de fondos públicos sin ningún beneficio para el país, a la vez que China moderniza su economía civil. 5) Mientras EE.UU. subvenciona a Israel y se aleja de 1,500 millones de musulmanes, el PIB de China se multiplicó por diez. Y mientras que Estados Unidos asignó más de 1,400 millones de dólares a Wall Street y los militares –aumentando el déficit fiscal y duplicando el desempleo y perpetuando la recesión–, China lanza un paquete de estímulo dirigido a los sectores interiores de las manufacturas y la construcción que ha producido un crecimiento del 8% del PIB, una reducción significativa del desempleo y el “relanzamiento de las economías vinculadas” en Asia, América Latina y África. (Continúa mañana).