Además:

¿Quién es el dueño del futuro? (II)

2010/01/12
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Ayer iniciamos esta serie de notas cuya información proviene de un artículo de James Petras que, de la edición de un solo día del Financial Times, ha sacado valiosas conclusiones. “Mientras EE.UU. gastaba más de 60,000 millones de dólares en vigilancia interna y en la multiplicación del número de sus organismos de seguridad en busca de terroristas, China invertía más de 25,000 millones de dólares en consolidar sus intercambios energéticos con Rusia”. Lo que dice en la práctica esta edición del Financial Times es que hay una realidad más profunda que ilustra la gran división en el mundo de hoy. “Los países de Asia, encabezados por China, están alcanzando estatus de potencias mundiales a base de inversiones nacionales y extranjeras en la industria manufacturera, el transporte, la tecnología y la minería y el procesamiento de minerales. En contraste, EE.UU. es una potencia mundial en declive, con un deterioro de la sociedad resultado de su construcción del imperio por medios militares y de su economía financiera especulativa”. E inicia la comparación: “1) Washington busca clientes militares de menor importancia en Asia, mientras que China amplía sus acuerdos comerciales y de inversión con importantes socios económicos: Rusia, Japón, Corea del Sur y otros. 2) Washington drena su economía nacional para financiar las guerras en el extranjero. Mientras, China extrae minerales y recursos energéticos para fomentar su mercado interior de trabajo en la industria. 3) EE.UU. invierte en tecnología militar para luchar contra insurgentes locales que se enfrentan a sus estados satélites. China invierte en tecnología civil para crear exportaciones competitivas”. Otros puntos importantes: “4) China comienza a reestructurar su economía para desarrollar el país, y asigna un gasto social mayor a la corrección de sus grandes desequilibrios y desigualdades, mientras que EE.UU. rescata y refuerza el sector financiero parasitario que saqueó la industria y especula sobre objetivos financieros sin impacto sobre el empleo, la productividad o la competitividad. 5) EE.UU. multiplica las guerras y la acumulación de tropas en Oriente Medio, Asia Meridional, el cuerno de África y el Caribe; mientras que China ofrece inversiones y préstamos de 25,000 millones de dólares para construir infraestructuras, extraer minerales, producir energía y construir plantas de montaje en África”. “6) China firma acuerdos comerciales de millones de dólares con Irán, Venezuela, Brasil, Argentina, Chile, Perú y Bolivia para asegurar la energía estratégica y los recursos minerales y agrícolas. Por su lado, Washington proporciona 6,000 millones de dólares en ayuda militar a Colombia, apoya un golpe en Honduras y denuncia a Brasil y Bolivia por diversificar sus vínculos con Irán. 7) China aumenta relaciones económicas con América Latina; EE.UU. se asocia con México, que tiene el peor desempeño económico del hemisferio y en el que cárteles de la droga controlan regiones y han penetrado en el aparato estatal”. (Mañana, la conclusión).