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¿Qué le pasa a Toledo?

2010/09/02
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Alejandro Toledo ha realizado una jugada difícil de entender: se ha desmarcado voluntariamente de Lourdes Flores Nano y le ha hecho ojitos a Susana Villarán, convertida en la novedad de la semana y, según algunos, potencial amenaza de la candidata pepecista. Desde cualquier ángulo estamos ante el peor movimiento toledista efectuado en el último lustro. Mientras el líder de Perú Posible precisaba apoyos y distancias, Luis Castañeda convocaba a todos los candidatos a la municipalidad limeña apareciendo como un burgomaestre ecuménico y dialogante. Toledo restaba y Castañeda sumaba. Si se trata de puro cálculo electoral, ¿qué le hace pensar a Toledo que Villarán alcanzará a Lourdes? Faltan cuatro semanas para los comicios municipales, el mensaje de Susana solo llega a los sectores altos y cuando la saludan en los barrios populares le dicen: ¡Hola, Lourdes! Si se tratara de cuestiones tácticas, el cholo sano y sagrado parece haberse arrojado a un limbo político. ¿A qué nos referimos? Todos los sondeos nos señalan que Castañeda o Toledo enfrentarán a Keiko Fujimori en una segunda vuelta electoral. Los dos primeros disputarán el mismo espacio y el mismo voto. El avance de uno es la muerte del otro. Sin ser consciente, Toledo estaría propiciando un acercamiento entre Flores Nano y Castañeda, un acercamiento que, a estas alturas, se presenta absolutamente viable. En la medida que Lourdes ya demolió al kourismo y se presenta sólida y segura en las encuestas, Castañeda podría abandonar cálculos extremos y jugársela por Flores Nano. ¿Le convendría a la candidata pepecista? Por supuesto que sí. Consolidaría su intención de voto y pegaría una trepada entre los indecisos. No obstante el caso Comunicore, la gestión de Castañeda es una de las administraciones ediles con mayor aprobación en nuestra historia política. De otro lado, si bien en Alfonso Ugarte no quieren a Lourdes en la comuna limeña para evitar sombras en el 2016, el Apra se aliaría hasta con los infiernos para evitar que Toledo ingrese a la primera vuelta. De allí que en el aprismo se hable de posibles apoyos a Castañeda, Keiko y ahora quizá a Lourdes. Toledo no ha entendido en dónde reside su talón de Aquiles electoral: su alianza con la izquierda, los beneficios otorgados a los condenados por terrorismo y otras perlas parecidas. El líder de Perú Posible es un tiro al blanco en este tema y apristas y fujimoristas lo saben. Sin embargo, el cholo sano y sagrado hizo un giro inexplicable a la izquierda y ahora se disputará con Humala los crecimientos de Susana. A estas alturas quizá ha llegado la hora de evaluar la leyenda de “zorro de la política y extraordinario candidato” que se ha forjado Toledo por haber derrotado a Alan García.