Además:

Qué bonita vecindad

2008/09/15

El excelente estado de la relación Perú-Ecuador.

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La reciente visita del presidente Rafael Correa a Alan García para conversar sobre la tensa situación boliviana ha permitido constatar, una vez más, la solidez de la relación entre Perú y Ecuador. Esto es más relevante si se tienen en cuenta las grandes diferencias entre García y Correa, lo que no ha sido un obstáculo para que ambos gobiernos se miren con respeto, tolerancia y afán de cooperación que se refleja en los gabinetes bilaterales que celebran los ministros de los dos países. Esto no le ha impedido a Correa marcar sus diferencias con países como el Perú, donde él señala que se vive una “resaca neoliberal”, a pesar de lo cual siempre repite que la relación de su país con el Perú es “excelente”. Lamentablemente, esto no ha sido posible de lograr con Bolivia, donde el presidente Evo Morales ha sido incapaz de adoptar una posición de estadista en el manejo de la relación con el Perú, y ha actuado con frecuencia como un simple cónsul venezolano. Lo anterior significa, al mismo tiempo, la necesidad de distinguir la posición de independencia que el presidente Correa mantiene en relación con Hugo Chávez, a diferencia de la dependiente de Morales. Las relaciones entre Perú y Ecuador mejoraron prácticamente desde el día siguiente del Acuerdo de Brasilia, firmado el 26 de octubre de 1998 por los entonces presidentes Alberto Fujimori y Jamil Mahuad, y sus respectivos cancilleres Fernando de Trazegnies y José Ayala. La paz con Ecuador fue uno de los logros principales del gobierno de Fujimori, el cual contó con el respaldo de Lourdes Flores, a pesar del costo político que le significó ('miss Tiwinza’), y con la oposición politiquera del Apra –parecida a la que el presidente García critica en estos días–, cuyo entonces secretario general, Luis Alva Castro, suspendió en sus derechos partidarios a los congresistas de su partido que votaron a favor de la solución del problema fronterizo. Está por cumplirse la primera década de dicho acuerdo de paz, y los resultados son muy positivos, no solo por el incremento de la relación comercial, sino porque reunió a dos pueblos hermanos que tienen mucho por ganar si caminan juntos a pesar de sus diferencias.