Domingo 27 de mayo del 2012 | 21°
El 24 de junio, en Sicuani, durante el diálogo del premier Yehude Simon con los representantes del Comité de Lucha por los intereses de la provincia cusqueña de Canchis (que ayer reiniciaron su protesta - ver pág. 19), hubo un momento tenso. La negociación se había entrampado, y un viejo periodista de la zona calificó de agitadora a una de las personas que acompañaba a los dirigentes campesinos. El personaje señalado era José Carlos Abarca Callo, un hombre que desde radio Constelación, en Sicuani, ha promovido la protesta en el Cusco y que, según su récord migratorio y otros reportes policiales, tiene innegables lazos con Bolivia, además de un pasado cercano al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). De acuerdo con la Dirección de Migraciones, Abarca Callo viajó a Bolivia el último 15 de abril. También estuvo allá en junio y en enero del 2008, y hasta en cinco ocasiones en 2007. Pero el dato que termina por vincularlo a una probable fuente de financiamiento extranjera para las protestas en el sur es un documento remitido por la Policía a la Presidencia Regional del Cusco. En este oficio se da cuenta de que Abarca Callo, un hombre identificado como Francisco Bustamante Rodríguez y un ciudadano boliviano de apellido Cruz se reunieron el 7 de junio en Sicuani. En dicho encuentro –según el documento–, Cruz ofreció fondos para lo que llamaron “segundo levantamiento de los pueblos en Canchis”, es decir, la protesta que todavía está vigente en el Cusco. El mismo informe policial sostiene que Abarca Callo estuvo preso en 1989, acusado de pertenecer al MRTA.