Además:

“Los políticos con los que mejor me llevo son los peores”

2009/01/29

Marco Sifuentes la hizo en 2008 con su blog 'El Útero de Marita’, la bitácora que políticos y periodistas no pueden pasar por alto así lo detesten. Hace unos días debutó como columnista en Perú.21. El conocido 'Ocram’ declara que vive de la fama del blog, pero sigue posteando.

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"Antes odiaba la palabra blogósfera. Me parecía horrenda. Cholósfera me divierte. Cholósfera es a la blogósfera lo que Chollywood a Hollywood. Es una palabra que ayuda a tomarse menos en serio", dice el blogger –disculpen tanta redundancia– más influyente de la 'cholósfera’. ¿Cuándo se convierte su blog en un trabajo? El año pasado se hizo más un trabajo. Yo sabía que el domingo a las 11 de la noche, por ejemplo, Hildebrandt iba a decir algo, y me tenía que sentar a escucharlo y a postear. ¿Tiene una rutina de trabajo? Me despierto tarde, leo los diarios y veo mi Google Reader, donde están todos los blogs que leo. Trato de que eso sea a las 11 de la mañana; a partir de esa hora comienza a subir el tráfico. Luego posteo antes de las 5 de la tarde porque la gente, antes de salir a su casa, comienza a chequear. Y también en la noche. ¿Nunca deja de postear? Siempre posteo. Lo hago para que la gente no se vaya, y sepa que aquí no solo hay una cosa sino varias, y porque el blog es ahora una forma de ganar plata. Necesito que haya un número de visitas importante, no puedo darme el lujo de no postear. En vacaciones dejé de hacerlo un mes pero, aun así, dejé post automáticos. Traté de no perder audiencia. ¿Se puede vivir del blog? He vivido un año del blog, ganaba lo mismo que en La ventana… Pero aquí es mucho más chamba. Hoy ya no vivo del blog, hoy vivo de la fama del blog. Hago asesorías, consultorías, está la columna en Perú.21… ¿Y la argolla bloguera existe? No. Una argolla implica que no acoges a nadie más dentro, y eso es imposible. Yo trato de linkear cada día un blog diferente. Inevitablemente, hay gente más valiosa que otra. Hay gente que yo linkeo porque tiene una opinión bastante buena, o porque tiene datos. Hay comunidades sí, pero argollas no. Creo que esa es la evolución natural de la blogósfera. Solo no haces nada. Los blogs son lo que son ahora porque muchos han trabajado en pared. ¿Cómo hace para no mandar al diablo a los comentaristas que lo insultan? Siempre he sido como zen. Antes respondía riéndome, diciendo: “Tu punto de vista es equivocado”. Pero, cuando veo que quieren joder, ya me da risa y me pongo a fastidiar. Pero hay gente que se desborda, y se lo toma en serio. Así que he anulado mis suscripciones a esos blogs que, finalmente, solo hablan de blogs. Y los blogs que hablan de blogs son recontra nerd. ¿Cómo se lleva con los políticos? Es una relación como la de cualquier periodista. Los bates, los friegas, pero, cuando te cruzas con ellos, la relación es cordial. Salvo Giampietri, que no tiene sentido del humor. Los políticos con los que mejor me llevo son los peores, es decir, los más nefastos. La avalancha de audios del martes ha sido un golazo mediático. Me cuenta el detrás de cámaras... Conocí a Pablo O’Brien a mediados de diciembre. Me contó que le acababan de llegar estos audios, creía que la mejor forma de publicarlos era a través de Internet. Él es el investigador. La idea de ponerlos en wikileaks fue mía. Él también sacó un blog y, para evitar acusaciones de que se dosifica información, decidimos publicarlo todo. No se guardó nada. El único medio que permite ello es Internet. En un periódico no alcanzan las páginas. En Twitter se dice que ha sido un golpe al periodismo tradicional... Bueno, veremos qué pasa. A mí lo que me gusta es el formato de publicación que se ha logrado. Se suele criticar a los bloggers que migran a los medios. ¿Lo pensó mucho antes de convertirse en columnista? Lo pensé, pero recordemos que soy periodista, y los periodistas trabajan en medios. Eso es lo natural. Lo antinatural es lo que yo estaba haciendo. Y, si no me liga la aventura empresarial bloguerística (que sigue, pero no ha terminado de cuajar), pues, trabajaré en un medio. ¿Es laborioso o flojo? Soy flojo, pero no relajado. Es decir, me obsesiono con cosas y las logro.