Domingo 27 de mayo del 2012 | 21°
El informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) cumple hoy seis años de presentado y, a pesar del tiempo transcurrido, sus conclusiones –sobre las responsabilidades por las muertes ocurridas durante los años de la violencia terrorista– todavía polarizan a la opinión pública. Prueba de ello fue la polémica desatada en el Pleno del Congreso luego de que la legisladora Juana Huancahuari (PNP) recordara este aniversario y protestara por la actitud del gobernador de Ayacucho, Eduardo Morales, quien se negó a entregar el pabellón nacional a los deudos de las víctimas de la comunidad de Putis en una ceremonia realizada ayer. Huancahuari, quien precisó que el informe de la CVR sostiene que los años de guerra contra el terrorismo dejaron 69 mil muertos, recibió la réplica furibunda de las fujimoristas Martha Moyano y Luisa María Cuculiza. Ambas negaron la cifra de muertos que consigna la CVR y afirmaron que esta institución siempre tuvo un sesgo contrario a los intereses de las Fuerzas Armadas y la Policía. “Yo no puedo saludar ese informe lleno de mentiras, lleno de muertos virtuales, que lo único que hizo fue dividir el país. No se de qué reconciliación hablan”, exclamó Moyano. El vicepresidente Luis Giampietri se sumó a la posición de Moyano y aseguró que las conclusiones de la CVR fueron preparadas por instituciones internacionales que solo consiguieron “armar un circo”. Finalmente, Luisa María Cuculiza le exigió a Huancahuari que, en lugar de recordar a la CVR, les dé las gracias a la Policía Nacional y al Ejército por “traer la paz al país”. PUTIS EN EL PLENO. Ante el arrebato de sus colegas, Huancahuari los invitó a integrarse al trabajo del Consejo de Reparaciones para las víctimas de la época violentista, con la finalidad de que conozcan las secuelas de los años del terrorismo. Claro que desde el nacionalismo también hubo respuestas destempladas, como la del parlamentario Víctor Mayorga, quien –a voz en cuello– afirmó que los responsables de la matanza de Putis fueron militares. Más llamativo, sin embargo, fue el respaldo del congresista Guido Lombardi (UN) a la posición de Huancahuari, al manifestar que nadie puede negar que lo de Putis “fue un terrible exceso cometido por algunos militares que no menoscaba la imagen de todas las Fuerzas Armadas”. Lombardi, sin querer, le puso punto final a un debate que no estaba en la agenda legislativa y que, al final, no contribuyó a acercar posiciones.