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Piñera asume el cargo en medio de temblores

2010/03/12

Tres sismos durante la toma de mando marcaron el inicio del gobierno de Sebastián Piñera, quien visitó las zonas afectadas en su primer día como jefe de Estado.

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VALPARAÍSO (Agencias).– Sebastián Piñera asumió ayer como el primer presidente de derecha en Chile en medio siglo, mientras la tierra se sacudía con fuerza por potentes réplicas del terremoto del 27 de febrero, que activaron una alerta de tsunami. Piñera se puso a trabajar de inmediato, tras una breve ceremonia de traspaso, para distanciarse del gobierno de su antecesora, Michelle Bachelet, que fue criticada por tardar en la reacción frente al sismo de hace 13 días. Vestido de casaca roja, Piñera tomó un helicóptero para visitar la región de Rancagua, al sur de Santiago y cerca del epicentro de la mayor de las réplicas, y luego se trasladó a la sureña ciudad de Constitución, que fue azotada por tsunamis tras el terremoto. La mayor de las réplicas de ayer fue levemente menor al terremoto de Haití, en enero, y Piñera se apuró a declarar a la región más cerca de los nuevos sismos bajo estado de catástrofe con militares a cargo, pero sin toque de queda. PRESIDENTES ASUSTADOS. A pesar de los potentes sismos, la juramentación de Piñera se desarrolló con normalidad en la sede del Congreso en el puerto de Valparaíso, aunque varios de los siete presidentes invitados no escondieron su susto por las réplicas. Mientras en el Congreso se realizaba la ceremonia de traspaso de mando, en las calles de Valparaíso se activaron las sirenas, y la Policía y bomberos pidieron con urgencia a miles de personas que subieran hacia los cerros del puerto. Horas después, la gente bajaba lentamente a sus hogares. Tras las réplicas y el fin de la ceremonia de asunción de mando, rápidamente fueron sacadas las autoridades y mandatarios que asistieron al Congreso, que luego fue evacuado. “Asustó mucho”, dijo el presidente colombiano, Álvaro Uribe. Por su parte, el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, que llegó en muletas por una reciente operación a la rodilla, expresó: “Uno se toma las cosas con serenidad, pero no estamos acostumbrados a aquello. No se puede negar que fue una sesión bastante movida”. Por su lado, el presidente peruano, Alan García, tomó los sismos con humor. “Estamos acostumbrados en Lima a tener temblores; aprovecha uno para bailar de alguna manera”, aseveró el mandatario. Luego, añadió: “Para mí fue un honor compartir un sismo con el pueblo de Chile”. Una vez evacuados, el príncipe Felipe de España mostró un rostro de tranquilidad. “Mientras no vea asustados a los chilenos, no me asusto yo”, señaló el heredero de la corona. MANOS A LA OBRA. Tras la breve ceremonia de cambio de mando, Piñera viajó a Rancagua y Constitución, donde pidió a la población coraje para iniciar la reconstrucción. “A pesar del dolor, a pesar del sufrimiento y de la adversidad, les quiero pedir que tengamos coraje, porque tenemos que ser capaces de secar nuestras lágrimas e iniciar un proceso de reconstrucción de aquello que el maremoto botó”, afirmó Piñera en Constitución. “Había invitado a almorzar a la presidenta de Argentina, (a los presidentes) de Perú, de Colombia, de Uruguay, de Paraguay y de muchos países más. Los tuve que dejar sentados a la mesa con mi mujer porque sentí que mi deber era estar aquí en Constitución y Rancagua esta tarde”, declaró Piñera mientras recorría una de las áreas afectadas. Al finalizar su discurso, el mandatario anunció que hoy enviará un proyecto de ley para hacer efectivo el pago del prometido bono de marzo, de 40,000 pesos (unos US$78) por cada hijo, a las familias de más escasos recursos afectadas por el terremoto.