Domingo 27 de mayo del 2012 | 21°
Ynet es un sitio web con noticias de Israel que pertenece al periódico israelí de mayor circulación: el Yedioth Ahronoth. Originalmente aparecía en hebreo y árabe, y actualmente lo hace en la primera lengua mencionada y en inglés. Dicho sitio web, según cuenta el israelí Gilad Atzmon –activista político, filósofo, escritor, saxofonista de jazz y líder de uno de los grupos más sólidos de la escena británica–, ha publicado una encuesta realizada por la universidad alemana de Bielefeld, situada en la ciudad homónima. Dicha encuesta revela que “el odio hacia los musulmanes decreció el pasado año, al mismo tiempo que creció el odio hacia los judíos”. Ynet informa, además, que “el porcentaje de la gente que cree que 'hay demasiados musulmanes’ en su país es especialmente alto en aquellos países en los que realmente el porcentaje de musulmanes que viven en él es muy bajo. Una posible explicación puede ser que, en los países europeos que gozan de una gran mayoría musulmana, el miedo al islam ha desaparecido por completo. Esto no es sorprendente, dado que tanto la cultura musulmana como la cristiana comparten un universo de valores y preceptos éticos muy similares”. Ynet y el músico israelí que ha escrito la nota creen que Israel debería prestar atención a esta encuesta, pues contiene datos reveladores con respecto a la visión que, en otras latitudes, se tiene del Estado de Israel. Por ejemplo, el 45.7% de los europeos está bastante o completamente de acuerdo con que “Israel esté llevando a cabo una guerra de exterminio contra los palestinos”, y una cuarta parte de los europeos cree que “los judíos tienen demasiada influencia”. El 31% está de acuerdo con que “los judíos, en general, no se preocupan por nada o por nadie, salvo de sí mismos”. Dice Gilad Atzmon que “los israelíes deberían preocuparse. Un repentino descenso en la islamofobia europea no concuerda con la visión global sionista según la cual los musulmanes están arrinconados y se hallan en el ostracismo por reaccionarios, mientras Israel lanza bombas en nombre de la democracia y el liberalismo”. Y destaca que “el nivel de resentimiento contra las minorías en general ha decrecido –el sexismo considerablemente, la islamofobia menos– y únicamente hay dos excepciones: la homofobia y el antisemitismo”. Si bien el panorama no es propicio para el Estados de Israel, sí lo es para el pueblo judío: “El 61.9% de los encuestados afirma que los judíos 'enriquecen nuestra cultura’, especialmente en Holanda, Reino Unido y Alemania”. No obstante, dejando de lado a algunos personajes ligados a la política, de entre la mayoría de esos judíos 'que contribuyen a la vida cultural europea’, pocos se identifican abiertamente con las políticas de Israel. Y concluye Gilad Atzmon con este razonamiento: “Si Europa es tan democrática como afirma, esta clara escalada de animadversión hacia Israel, el sionismo y sus tenaces apoyos, debe finalmente hacerla madurar y cambiar de política”.