Además:

Pastoruri fue reabierto para actividad turística

2008/07/31

Medida fue adoptada después de siete meses tras cese de temporada de lluvias en la sierra. Grupos ecologistas temen que presión turística acelere el proceso de deglaciación.

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Después de más de siete meses de permanecer cerrado, debido al grave proceso de deglaciación y a los problemas climáticos, el nevado Pastoruri, ubicado en el distrito de Cátac, en la provincia ancashina de Recuay, fue reabierto para las actividades turísticas. Como se recuerda, el Inrena dispuso, el 3 de diciembre de 2007, el cierre transitorio del atractivo turístico hasta el 31 de marzo de este año. Sin embargo, tras comprobarse que el nevado se deshelaba a un ritmo acelerado y que estaba dividido en dos partes por efectos del calentamiento global, la medida fue ampliada indefinidamente. No obstante, el último sábado, los integrantes de la comunidad de Cátac y los responsables del Parque Nacional Huascarán acordaron reabrir el ingreso de los visitantes al lugar debido a las Fiestas Patrias y porque la temporada de lluvias en la zona ya cesó. “Desde el último sábado estamos permitiendo el ingreso, pero bajo una serie de medidas estrictas para garantizar la seguridad de los turistas”, informó a Perú.21 el jefe del Parque Nacional Huascarán, Jean Ortiz Reyes. La autoridad detalló que, a diferencia de otros años, ya no se permite que los visitantes suban indiscriminadamente al nevado. “Los turistas pueden llegar hasta las faldas de la montaña y tomarse fotos o tocar la nieve, pero está prohibido que suban a las partes altas. Para ello se ha señalizado la zona y se ha destacado a personal para que brinde orientación permanente a los visitantes”, dijo. TEMEN DAÑOS. Pese a ello, la reapertura del Pastoruri ha causado la alarma de los grupos ambientalistas, que temen que la presión turística agrave la situación del nevado. Es que, de acuerdo con las mediciones efectuadas por la Unidad de Glaciología del Inrena, entre 1995 y 2007 el Pastoruri perdió el 40% de su superficie glacial y se ha determinado que, coincidentemente, la zona que recibe mayor afluencia turística es la que más hielo ha perdido. Ante ello, Ortiz Reyes señaló que el proceso de deglaciación es irreversible y que nadie podrá evitar que el Pastoruri desaparezca. “Su tiempo estimado de vida es de 15 años. Por eso estamos trabajando en la implementación de un centro de interpretación que sirva para aprovechar la situación y explicar, in situ, a los visitantes los graves efectos del cambio climático”, puntualizó.