Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
Cuando usted tenga este diario en sus manos, el embajador Allan Wagner Tizón –nuestro hombre en La Haya– ya le habrá entregado al magistrado belga Phillipe Couvreur los cuatro tomos que componen la memoria de la demanda con la que el Perú le ha pedido a la Corte Internacional de Justicia que resuelva la controversia que mantenemos con Chile y que fije, de una vez, la frontera marítima entre ambos países. La Cancillería había programado que a las 11 de la mañana, hora de los Países Bajos (es decir, a las 5 de la mañana, hora del Perú), Wagner, en su calidad de agente del Estado peruano ante el Tribunal de La Haya, haría entrega del documento a Couvreur, a la sazón secretario de la Corte. El acto tenía previsto realizarse en el magnífico Palacio de la Paz, de estilo neorrenacentista, donde funciona el tribunal. Junto al ex canciller estuvieron el coagente peruano, Jorge Chávez Soto, y la coordinadora del equipo técnico que lo asesora, Marisol Agüero Colunga. UN DÍA ANTES. El anuncio de que hoy se presentaría la memoria sorprendió a más de uno, ya que estaba programado que eso ocurriese recién mañana, cuando se vencía el plazo otorgado por la Corte para hacerlo. ¿Por qué se adelantó un día? La explicación que el canciller José Antonio García Belaunde dio a Perú.21 es la siguiente: “La memoria ya estaba lista. Hace unos días le planteamos al secretario de la Corte que la habíamos concluido antes de tiempo y que nos diera una fecha antes del 20. 'Bueno, pues’, dijo él, 'que sea el 19’. Y así será”. Fuentes de Torre Tagle complementaron esta explicación señalando que para el Gobierno era importante demostrar que se había actuado con planificación y orden, “y dar el gesto de que no se iba a esperar hasta el último minuto” para actuar. CAMINO PACÍFICO. “La entrega de la memoria es el primer paso hacia la solución del diferendo marítimo”, remarcó García Belaunde a este diario. “(Con esta entrega) le estamos diciendo a la Corte, primero, que hemos buscado un juez para resolver el diferendo; segundo, que, como personas civilizadas, vamos a acatar lo que diga el juez; y, tercero, que nos hemos preparado concienzudamente para exponer nuestros argumentos”, manifestó. Tanto el canciller como, a su turno, el ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, enfatizaron el hecho de que recurrir a La Haya demostraba que nuestro país quiere seguir un camino pacífico para resolver la controversia. “El Perú es respetuoso del orden internacional y siguiendo los mandatos de Naciones Unidas ¿qué es lo que hace? ¿Recurre, para solucionar sus problemas, a la vía de los hechos? No. Se somete a lo que es el orden internacional”, declaró el titular de Defensa. Estas precisiones parecieron ayer particularmente necesarias luego de que el ex comandante general del Ejército, Edwin Donayre, removiera, una vez más, las aguas con sus advertencias sobre una próxima conflagración con Chile, las que –incluso– ya habían sido comentadas socarronamente en Santiago. LA MONEDA SE ALISTA. A propósito de Chile, su canciller, Mariano Fernández, anunció que, apenas reciba una copia de la memoria peruana, su gobierno emitirá un pronunciamiento. El jefe de la diplomacia sureña también indicó que la Cancillería de su país convocará a las comisiones de Relaciones Exteriores de las cámaras de senadores y diputados con el fin de intercambiar opiniones sobre el documento y definir los pasos a seguir. Fernández reconoció que el adelanto de la presentación lo agarró de sorpresa.