Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
El Perú todavía se encuentra a la mitad del segundo gobierno de Alan García y las diferentes fuerzas políticas que aspiran a ser protagonistas en las próximas elecciones generales de 2011 ya comenzaron a desarrollar sus estrategias electorales hablando de sus pretendidas alianzas y buscando desacreditar anticipadamente al contrincante. El propio presidente Alan García y el primer ministro, Yehude Simon –dejando de lado el hecho de que les falta dos años y medio de administración gubernamental–, contribuyeron con sus comentarios a este adelanto de la campaña electoral. García destacó la propuesta de Simon de formar un frente electoral con el Apra, y comentó que, como ciudadano y como jefe de Estado, le parece apreciable todo lo que signifique construir consensos y acumular fuerzas sociales para dar estabilidad a las cosas que marchan bien en el país. “Es preferible abrirse un espacio exponiéndose a la crítica, a la opinión, e intentando construir, que abrirse un espacio mediante la demagogia y la crítica permanente”, enfatizó. El mandatario aseveró que no le corresponde señalar si Yehude Simon será o no el candidato del Apra para sucederlo en el cargo. Sin embargo, destacó que aprecia la transparencia con la que el primer ministro dice que quiere ser candidato y presidente en un país donde todo el que desea postular “se esconde y lanza subterfugios y cortinas de humo”. APUESTAN POR LOS FRENTES. Lo curioso es que no solo Alan García destacó la idea de formar un frente que garantice un gobierno de unión nacional, con el 90 por ciento de todas las fuerzas políticas, tomando como referencia la propuesta de Simon de que las próximas elecciones tienen que ser una competencia de pocas candidaturas que representen a frentes y no la dispersión electoral con 16 o 18 postulaciones, como ha sucedido en los anteriores procesos electorales. Al otro lado de la orilla política, Ollanta Humala, líder del Partido Nacionalista, recogió –a su propio estilo– el planteamiento de una contienda electoral entre frentes y dijo que su objetivo es reunir en su proyecto político las “banderas de justicia social y de igualdad” que, en el siglo pasado, normalmente estaban aglutinadas en los movimientos de izquierda. Aunque se definió como un político que no representa a la izquierda formal y criticó que agrupaciones de ese ámbito, como Patria Roja, el Partido Socialista y el Movimiento Nueva Izquierda, hayan abandonado, hace varios años, la bandera de la justicia social, comentó que es necesario aglutinar, en una sola propuesta, a todo el electorado que tiene un pensamiento socialista. “Lo que estamos viendo es un intento por atomizar las candidaturas, fraccionar al electorado y crear 20 o 30 postulantes para impedir que las próximas elecciones se resuelvan en la primera vuelta. ¿Quién se beneficia? Los partidos tradicionales, porque la segunda vuelta les da la posibilidad de que las minorías se junten para avasallar a la mayoría”, recalcó en declaraciones a Radio Capital. Una opinión más distante la formuló la ex candidata fujimorista Martha Chávez, quien también contribuyó al debate electoral pretendiendo descalificar a Yehude Simon al señalar que su propuesta para formar este frente es “solo por conveniencia política”. DIMES Y DIRETES. De otro lado, a pesar de que ambos manifestaron que no deseaban entrar en una polémica personal, Yehude Simon y Ollanta Humala protagonizaron un nuevo capítulo de su duelo verbal. Pero no estuvieron solos. El presidente García también entró a la pelea al afirmar –en alusión al líder nacionalista– que, a diferencia del premier, “hay otros que prefieren la polémica y el intercambio de frasecitas y de insultos para ver qué titular les dan”. Agregó que “los adjetivos que se lanzan contra el rival son parte de nuestra inmadurez democrática”. Por su parte, Humala le respondió al mandatario que lo inmaduro es pedir la sede de las Olimpiadas o plantear el uso de aviones de guerra para combatir al narcotráfico.